Maestría en Gestión de la Calidad y Seguridad en los Servicios de Salud


Presentación

 

La calidad en la atención de la salud fue definida por Avedis Donavedian como “La medida en que la atención prestada en Salud es capaz de alcanzar el equilibrio  más favorable entre riesgos y beneficios. Hay tres enfoques principales para la evaluación de la calidad en salud:  Estructura, Proceso y Resultado”. Un producto o servicio es de calidad cuando sus características tangibles e intangibles satisfacen las necesidades y expectativas de sus usuarios.

 

A partir del Siglo XX el éxito de las organizaciones dependió de la definición de las funciones, la especialización de las tareas y el control, entre otros. El entorno actual, caracterizado principalmente por la rapidez de los cambios, los grandes niveles de incertidumbre y el recrudecimiento de la competencia en los mercados, impone a las organizaciones una mejora en la gestión de la calidad basada en el cambio, ya que sólo las empresas que logren adaptarse al nuevo entorno de una forma flexible lograrán sobrevivir y ser exitosas.

Pero no sólo los receptores de los servicios de salud esperan y solicitan una atención de calidad, también los profesionales y los directivos comparten esta preocupación, hasta por interés económico; así la calidad se ha convertido en un requisito indispensable de sobrevivencia económica y, para algunos también, de responsabilidad social e integridad moral.

Sin embargo, no basta que los usuarios deseen y exijan mejores servicios; ni que las instituciones y los profesionales de la salud quieran otorgar una atención médica de calidad, se requiere, además, contar con personal profesional experto que cuente con una serie de conocimientos, herramientas y técnicas que adecuadamente ordenados, estructurados y conjugados conformen un sistema de calidad que satisfaga las necesidades y expectativas de los usuarios de los servicios de salud.  

Una de las expresiones de la mala calidad en los servicios de salud es la presencia de eventos adversos en los pacientes como consecuencia de una práctica sanitaria insegura. 

Es indudable que las intervenciones de atención a la salud se realizan con el propósito de beneficiar al paciente, pero también pueden causarle daño. La combinación compleja de procesos, tecnologías e interacciones humanas que constituyen el sistema moderno de prestación de servicios sanitarios puede aportar beneficios importantes. Sin embargo, también conlleva un riesgo inevitable de que ocurran eventos adversos, y, efectivamente ocurren con demasiada frecuencia

Así, la seguridad del paciente se ha convertido en una prioridad en los sistemas de salud de todo el mundo