La salud no es un negocio: María Cecilia Acuña, Asesora OMS-OPS México

La especialista dicta la conferencia en CUCS"La salud universal y la atención primaria en la agenda de desarrollo sostenible", organizada por el Departamento de Salud Pública

Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define Salud como bienestar más allá de la ausencia de enfermedades, en México el sistema de salud sigue priorizando la enfermedad por encima de la preservación de la salud, reflexionó la asesora en Servicios y Sistemas de Salud OMS-OPS México, doctora María Cecilia Acuña, al dictar la conferencia "La Salud Universal y la Atención Primaria en la Agenda De Desarrollo Sostenible", en la que, además, destacó que dicha Agenda  debe ser el principal pilar de todo sistema de salud.

La asesora de la OMS-OPS en México en materia de Servicios y Sistemas de Salud, declaró que los procesos de industrialización han provocado el agotamiento de recursos naturales, lo que está enteramente relacionado con el descenso en la salud que se ha experimentado en las últimas décadas, pues al existir una relación interdependiente entre humanos y medio ambiente, cuando uno de estos elementos se ve afectado, irremediablemente hay afectaciones en el otro.

“La industrialización no es un paradigma que se instala solo en la salud, es un proyecto más largo que tiene implicaciones más complejas… en este proceso de enamorarnos del poder y del dinero, se perdió de vista lo que es realmente importante: Entender que desde el punto de vista biológico, fisiológico, nosotros somos parte del ecosistema y destruir de manera sistemática a otros llevará a nuestra propia destrucción”.

Citando estudios recientes, la Asesora de la OMS afirmó que, debido al mal manejo de los residuos químicos, se han experimentado fenómenos mundiales que la humanidad no está preparada para enfrentar como el caso del estado de Nueva York en el que se encontró que el agua potable contenía residuos importantes de Cocaína, Metanfetamina y Penicilina, lo cual no solo provoca un gradual envenenamiento de la población, sino la resistencia a los antibióticos que dificulta frenar enfermedades que, en otras épocas, eran curables ya que los microorganismos morían antes de mutar.

Del mismo modo, Acuña destacó el hecho de que priorizar la intervención terciaria en materia de salud en el que se invierten miles de millones de pesis en hospitalesm donde se atiende los problemas de salud de apenas el 2 por ciento de la población, no solo es caro e ineficiente, sino que obstaculiza el bienestar general, ya que en la mayoría de los casos, las intervenciones de segundo y tercer término pudieron prevenirse si los programas de prevención fueran eficientes y cumplieran objetivos específicos como educar a la población en materia de preservación de la salud.

“Lo que tiene que cambiar en el sistema de salud universal es entender que las personas son un todo, no un órgano, no se tiene el hígado enfermo, sino un individuo que tiene relaciones e interacciones sociales que están afectando y que se manifiestan en su fisiología”.

Finalmente, declaró que la sustentabilidad y humanización de las prácticas médicas dependen de todos y cada uno de los profesionales de la salud puesto que, más allá de los intereses de los profesionales, se encuentran las necesidades de la población.

“Debemos transitar de un sistema de salud centrado en evitar la muerte por enfermedad, a un sistema centrado en mantener y mejorar la calidad de vida de la población”.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 8 de Mayo de 2019

 

Texto: Danae Barragán

Fotografía: Fryda Villa Alejandre