La fuerza de desarrollo sostenible del sector salud está en las alianzas

“La Transformación en la atención a la salud a la población sin seguridad social”; conferencia impartida por el subdirector de Prevención y Protección a la Salud del ISSSTE

En honor del Dr. Francisco Mercado Martínez, el Departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) continuó el Seminario La Transición del Sistema Nacional de Salud Pública en cuyo marco se impartió la conferencia “La transformación de la atención a la salud a la población sin seguridad social”, que impartió el subdirector de Prevención y Protección a la Salud del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Dr. Jorge Alberto Ramos Guerrero, en representación del titular de la Dirección Normativa de Salud del ISSSTE, Dr. Ramiro López Elizalde.

El también egresado de Medicina del CUCS, afirmo al iniciar su disertación que cumplido el plazo de los Acuerdos de Alma Ata de 1978, mismo que venció en el año 2000 “No se alcanzaron los objetivos del milenio y hoy tenemos muchos más problemas, ya que se aúna la migración, las epidemias, la guerra, el racismo, la violencia, el cambio climático,” lo que no que arroja una severa crisis que tenemos que resolver”.

“Y qué está haciendo el sector salud para responder a eso? La verdad es que nosotros consideramos que si vamos a obtener para el 2030 un conjunto de objetivos a alcanzar, como es la salud enfocada a las personas, prosperidad, el planeta, la paz, necesitamos por fuerza un desarrollo sostenible a través de alianzas. No puede hacerlo solo el Gobierno”.

Tras hacer una análisis de la situación de salud en México en el que no toda la población cuenta con cobertura de servicios de salud, donde la enfermedad genera pobreza derivada de gastos catastróficos y un importante porcentaje del presupuesto familiar se destina habitualmente a gasto de salud, el funcionario del ISSSTE  recalcó que la salud incide directamente en la economía, en el bienestar social, en la justicia distributiva y en la paz.

Por lo anterior, dijo, la propuesta de abordaje debe ser transversal e integrada, basada en alianzas y en el combate a la pobreza fundamentalmente.

“Nos hemos pasado años gastando nuestro presupuesto en un modelo (de salud) que no se puede aplicar a México porque está basado en inequidades. Es un modelo capitalista neoliberal que ha estado enfocando los recursos a privatizar la salud y prueba de ello es el ISSSTE”.

Reveló que bajo este contexto, el ISSSTE ha perdido gobernanza tras la creación de una bolsa presupuestal llamada “servicios integrales”, misma que no es otra cosa que servicios de outsourcing con el que se contratan servicios que la misma institución debía proporcionar y en ello se gastan 164 mil millones de pesos en un contrato trianual para anestesia, hemodinamia, endoscopía, laboratorio, banco de sangre, hemodiálisis, prótesis y osteosíntesis, lo que desencadena conflicto de intereses y tras ello corrupción.

En este escenario, la propuesta del ISSSTE comienza con su contribución a la paz que conduzca a la equidad y por consiguiente a la salud. Como segunda propuesta, Ramos Guerrero señaló la cero tolerancia a la corrupción, articulación intersectorial y transversal; atención primara a la salud integrada e integral, reestructuración para proyectos vinculantes, trabajo sectorial para la población vulnerable e igualdad y equidad.

“Contribuir a la paz no nos toca directamente pero sí coadyuvamos con uno de los tópicos no cubiertos en sexenios anteriores es la salud mental. Cuando les pregunto a los jóvenes ¿Para qué se levantan todos los días? Encuentro una desesperanza, depresión, adicciones”.

Refirió que el principal desafíos de la institución a corto plazo es la calidad y equidad en la prestación del servicio, en tanto que a mediano plazo se deben generar cambios legales y estructurales en la operación del Instituto, con reestructuración y reducción de gastos. En este marco detallo que el ISSSTE ofrece 21 diferentes tipos de seguridad de los cuales dos son los principales: salud y pensiones. Este último rubro absorbe el 70 por ciento del presupuesto de la dependencia y sólo el 30 por ciento se reparte en los otros 20 rubros, siendo para el de atención a la salud el 28 por ciento.

Lo que además, se que ve mermado por los pasivos con lo que opera históricamente la dependencia, el cual registró un incremento de 2012 a 2018 (al cambio de sexenio) al pasar de 8 mil millones a 18 mil millones de pesos, luego de que dejaron de pagarle a proveedores antes del cierre de la pasada gestión.

Puntualizó que el ISSSTE atiende a una derechohabiencia 10 años mayor que el promedio de la población mexicana, donde ya prácticamente no se atienden pacientes pediátricos y la gienco obstetricia también va a la baja al igual que el índice de mortalidad materna. Al tiempo que el 70 por ciento de los usuarios cuentan con licenciatura, ya que atiende fundamentalmente a la burocracia.

Brinda servicios a casi el 7 por ciento de la población mexicana, lo que equivale a alrededor de 3 millones de mexicanos, contra un 44 por ciento de la población que carece de derechohabiencia.

“Esa es la presión con la que entramos y entonces hemos tenido que negociar y Hacienda no nos suelta porque cada vez que abro algo, es una coladera de filtración o sea, conflicto de intereses. Entonces tenemos que regular y no dejar de operar. El ISSSTE se tiene que reestructurar”.

Se pronunció por último a favor de una política intersectorial, transversal y transexenal que luche contra un modelo hospital-centrista, fragmentado y mercantilizado.

Acto seguido, el subdirector de Regulación y Atención a Hospitales en el ISSSTE, Dr. Fiacro Jiménez Ponce complementó la disertación ante alumnos y docentes de pre y posgrado de este núcleo universitario.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 30 de Octubre de 2019

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Fryda Villa Alejandre