Existen dos zonas "muy vulnerables" a COVID-19 en Jalisco

Especialistas de la Sala de Situación en Salud ante la Pandemia por COVID-19 de UdeG piden fortalecer acciones de prevención en la Región Altos y Norte de Jalisco, así como compartir buenas prácticas con entidades colindantes

Por su cercanía con estados de alta incidencia en contagios del coronavirus, las regiones Altos y Norte de Jalisco tienen focos rojos, por lo cual las autoridades deben de fortalecer las medidas de prevención y control, sobre todo en los municipios de Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Jalostotitlán, Colotlán y Mezquitic.

 

Así lo revela el Informe de situación geoespacial de COVID-19, “Jalisco y su relación con los estados del Occidente de México en materia de contagios y muertes”, elaborado por expertos de la Sala de Situación en Salud ante la Pandemia por COVID-19 del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS).

Los investigadores en Geografía de la Salud de la Sala de Situación, recomiendan un intercambio de buenas prácticas con los estados vecinos, pues esto ayudará a reducir la incidencia en esas entidades y, por ende, reducir el riesgo en las poblaciones jaliscienses colindantes, además de instalar filtros carreteros también en las cabeceras de regiones sanitarias.

 

“Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Encarnación de Díaz y Jalostotitlán son municipios de focos rojos por su conectividad con León, Guanajuato, donde hay 518 casos confirmados, y con Aguascalientes, que tiene más de 800. Ciertamente, estas son ciudades capitales, y al ser municipios que quedan de paso, nos debe alertar a los jaliscienses”, declaró el doctor Miguel Ernesto González Castañeda, académico del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y miembro del cuerpo académico de Geografía de la Salud.

 

Añadió que los municipios que están en las inmedaciones de Michoacán tienen menos riesgo, a pesar de que esa entidad tiene más casos porque no existe el mismo intercambio de mercancías, ni el flujo vehicular como sucede con las poblaciones conectadas con Guanajuato y Aguascalientes. En Puerto Vallarta se tiene cercanía con Nayarit, pero hay buen control, pues la vocación turística está disminuida, lo que ha hecho que los casos se reduzcan.

 

En el Sur de Jalisco se tiene colindancia con Colima, entidad que fue de las últimas en ingresar al concierto de la pandemia. Las mercancías del Puerto de Manzanillo más bien se van a Guadalajara, aunque sí existe conectividad con Ciudad Guzmán, donde hay que estar atentos.

 

“En el Norte del Estado, en Colotlán y Mezquitic, la población es dispersa y de condiciones precarias, casi todos indígenas, y tienen conectividad con Zacatecas, una entidad que no tiene tanto intercambio de mercancía con Guadalajara. Pero sí se debe poner atención, porque esta población indígena es vulnerable. Se deben intensificar las medias de prevención, comunicarlas en su lengua indígena”, añadió González Castañeda.

 

Detallaron los siguientes datos: Aguascalientes tiene una tasa de incidencia de 72 casos por cada 100 mil habitantes; Guanajuato, 34 casos por cada 100 mil y Michoacán 45 por cada 100 mil; en Jalisco es de 27 por cada 100 mil habitantes. Se obsera que todos superan a Jalisco en tasa de incidencia.

 

El doctor Igor Ramos HerreraCoordinador de la Sala de Situación en Salud del CUCS, explicóo que en este contexto, el riesgo para Jalisco aumenta, si se toma en cuenta que el riesgo es mayor en poblaciones de menor número de habitantes, pues ahí se está dando en mayor cantidad en proporción con la población.

 

Tabién la tasa de mortalidad en los estados del occidente de México es mayor a la de Jalisco: en Guanajuato es de 2.01 casos por cada 100 mil habitantes; Zacatecas, 2.52; Aguascalientes, 2.58; Michoacán, 4.25; Colima, 3.44; Nayarit, 6.5, mientras que la tasa de mortalidad en Jalisco es 2.21. La Ciudad de México con 31.73 y Sinaloa con 20.27 son los que tienen mayor tasa de mortalidad en el país.

 

En cuanto a tasa de letalidad, Zacatecas con 12 y Colima con 15 son los más elevados. Jalisco tiene una tasa de 8. Ramos Herrera aclaró que la tasa de mortalidad no es lo mismo que la de letalidad: la primera se promedia entre el número de habitantes y la segunda respecto a los contagiados.

 

González Castañeda apuntó que las condiciones de aislamiento en viviendas precarias, con hacinamiento, implican riesgos por factores como el contagio intradomiciliario e incluso por falta de servicios básicos como el sumnistro de agua. No obstante, indicó que otras personas que viven solas puden también enfermar e incluso llegar con mayor riesgo. La llegada del temporal de lluvias también es otro factor de preocupación, pues en otros países se han tenido casos de albergues de damnificados donde se ha "regado" el virus.

 

“El Gobierno de Jalisco ya ha hablado con gobiernos de estados colindantes. Tuvieron reuniones para tomar acuerdos, y eso es positivo. Recomendamos que, además de ver al interior del Estado, mantengan estos acuerdos y que los buenos resultados que tengan en Jalisco también allá se repliquen, que se compartan las mejores prácticas, a sabiendas de que el contexto de cada Estado es diferente”, propuso Ramos Herrera.

 

Añadió que las regiones sanitarias deben de tener un papel fundamental como servicios de salud y aprovecharla para la atención de casos.

 

“También las cabeceras regionales deben jugar un papel importante. Jalisco no es sólo el área metropolitana. El sector salud tiene buena estructura regional, los programas y las cifras se llevan a través de este funcionamiento organizacional”, concluyó Ramos Herrera.

 

 

Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara”
Guadalajara, Jalisco, 5 de junio de 2020


 

Texto: Julio Ríos
Fotografía: Cortesía Zoom CUCS