La pandemia por COVID-19 es otra ilustración de las desigualdades por segregación racial en Estados Unidos: David Hayes Bautista, director CESLAC, UCLA

El investigador disertó sobre “La Epidemia de COVID-19 en California”, en el marco del Seminario Internacional de Salud

La Epidemia de COVID-19 en California, es el tema que abordó el director del Center for the Study of Latino Health and Cultura (CESLAC), de la Universidad  de California Los Ángeles, Dr. David Hayes Bautista quien narró las vicisitudes de la comunidad latina en la Unión Americana, en el marco del Seminario Internacional de Salud que organiza semanalmente el Departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara en coordinación con la Universidad Autónoma de Madrid.

Al describirse como como un americano de 8va. generación de origen mexicano y quien públicamente se describe como chicano, expuso que los latinos en Estados Unidos están más expuestos a contraer el COVID-19  que la población anglosajona debido a que trabajan fundamentalmente en actividades esenciales como agricultores, empacadores, empleados de mostrador en supermercados, conductores del transporte público, limpiadores de oficinas y hospitales, así como asistentes en asilos de ancianos, talleres mecánicos y jardineros, labores que realizan fuera de casa sin protección, sin seguro médico y arriesgándose a aglomeraciones.

“Todos estos trabajadores son esenciales pero invisibles porque son nada más mexicanos, quienes trabajan muy fuerte. De hecho, por 75 años los latinos en California han tenido la tasa de participación en la fuerza laboral más alta que cualquier grupo, incluso que los mismos anglosajones. Trabajamos más pero somos más pobres porque pagan una miseria”.

El conferencista invitado, expuso que además de recibir salarios por debajo del sueldo mínimo, la comunidad latina en Estados Unidos vive en hacinamiento toda vez que, debido al alto costo de la vivienda,  en una casa de dos recámaras llegan a convivir hasta 15 personas incluyendo niños y ancianos, lo que lo expone más al virus.

Hayes Bautista, puntualizó además que el 50 por ciento de  la comunidad latina en la Unión Americana carece de seguro médico, por lo que si un médico les pedía la prueba de COVID-19 al presentar síntomas sospechosos, ellos preferían no hacérsela debido a su alto costo, el cual les representaba hasta dos meses de su sueldo.

“Si tenía la recomendación de un médico para hacerse la prueba de COVID-19 que por no tener seguro médico, podía costar hasta 2 mil dólares, lo que serían dos meses de su sueldo. Por eso muchos latinos no fueron a hacerse la prueba por falta de seguro, además de la escases de médicos latinos, lo que hace que sea difícil para un latino encontrar a un médico que hable español”.

Señaló que el Servicio de Inmigración estadounidense no les dio tregua a los indocumentados latinos durante la pandemia, lo que también los limitó  para buscar atención médica. Narró incluso cómo “la migra” llegó a los hospitales por ellos para deportarlos.

“De hecho, Estados Unidos les está deportando el COVID a México y a Centroamérica. Y además, cuando hubo paquetes de ayuda, las familias latinas que tenían un miembro de la familia como legal o documentado, estaban excluidos de esa asistencia”.

El investigador de la UCLA fue categórico al señalar que para la comunidad latina, combatir el racismo estructural es lo más importante, por lo que la pandemia por COVID-19 “es solo otra ilustración de las desigualdades por segregación racial que hemos visto en Estados Unidos desde 1848”.

“Así que por lo que yo veo, los latinos estamos trabajando duro, estamos sosteniendo a las familias que están en cuarentena, estamos haciendo funcionar la economía. Nosotros somos funcionales. La disfuncionalidad es del sistema de salud. Ese es el problema, no los latinos”.

Indicó que los latinos en Estados Unidos padecen 30 por ciento menos enfermedades cardiacas que los anglosajones, al igual que de cáncer y viven 3.5 años más, tienen menos mortalidad infantil, fuman, se drogan y toman menos alcohol “no es el estereotipo, pero son los datos que arroja en National Institute Halth”.

En materia de profesionales de la salud, dijo que en el año 2015 había un déficit de 53 mil médicos latinos, año en el que tan solo en ese estado de California había únicamente 7 mil médicos. Narró que al total de las facultades de medicina públicas y privadas de California les  tomaría 500 años cubrir la escases de facultativos latinos.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara)

Guadalajara, Jal., a 24 de agosto de 2020

 

Texto: Nelda Judih Anzar