CUCS realiza investigación basada en Medicina Personalizada y Epigenética

Dicta el Director del Instituto de Biología Molecular en Medicina y Terapia Génica, Dr. Juan Armendáriz Borunda conferencia sobre el tema

Nunca rendirse es una clave de vida, específicamente para quienes se propongan hacer Medicina Personalizada, es la recomendación del director del Instituto de Biología Molecular en Medicina y Terapia Génica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Dr. Juan Armendáriz Borunda al dictar la conferencia “Medicina Personalizada y Epigenética en Enfermedades Crónico Degenerativas” quien describió su concepto de medicina personalizada como aquella que ofrece el tratamiento correcto, al paciente correcto y en el tiempo correcto.

“La medicina personalizada es utilizar información genética u otros biomarcadores contenidos en nuestro DNA para la toma de decisiones en el tratamiento de un paciente en específico. Yo me pregunto: cuántos de nuestros médicos hacen esto en los países de América Latina y cuántos lo hacen en Estados Unidos, porque al igual que en Europa se sigue esta oleada de conocimientos que viene desde hace más de 15 años”.

Añadió que la medicina personalizada también incluye decisiones sobre ciertos tipos de terapias o dosis específicas, o qué paciente debe ser monitoreado con mayor cuidado por presentar algún tipo de predisposición a una enfermedad no sólo somática, sino psicosomática, de lo que se deriva la famacogenética y la famacogenómica, dijo, o el estudio de las variaciones genéticas y su influencia en la respuesta de una persona a un medicamento.

Ante esto, Armendáriz Borunda llamó la atención del auditorio asistente -compuesto de alumnos de pre y posgrado, así como de la comunidad de investigadores del CUCS- a cambiar el actual paradigma de la medicina que señala que tras un diagnóstico se ofrece un tratamiento y si este falla se ensaya con otro y así sucesivamente hasta llegar a encontrar el que le resulte efectivo para el paciente.

“El paradigma de la Medicina Personalizada es primero: hacer un monitoreo de predisposición en función de los genes, después hacer un diagnóstico y un pronóstico para después utilizar la rigth drug y finalmente monitorearla. Este es el cambio de paradigma”.

Es en este sentido que el Instituto de Biología Molecular en Medicina y Terapia Génica del CUCS ha trabajado con células troncales considerada una de las terapias de la Medicina Personalizada utilizadas para tratar enfermedades en la rata, toda vez que metodológicamente primero se debe realizar en laboratorio antes que llevar los tratamientos al escenario clínico.

“Nosotros lo que hicimos fue que se administraron simultáneamente células madre que provienen del tejido graso del humano… y entonces se continuó con algo que nosotros usamos por primera vez en el mundo, que es la terapia génica y eso resultó en una reducción dramática de la cirrosis experimental en ratas, que es lo que primero se debe hacer para después llevarlo al escenario clínico”.

Armendáris Borunda añadió que la misma estrategia de células madre se utilizó en un modelo en ratas inducido con adenina para provocar fibrosis renal crónica que semeja a lo que sucede en el humano afectado por diabetes mellitus.

Precisó que según el protocolo original, se inyecta al paciente con un gen, el cual llega al órgano blanco, aunque  también se pueden usar otras rutas como introducir el gen terapéutico in vitro en células del propio paciente, reinfundiéndolas para provocar un cambio, instruyendo al cuerpo a que se lleve a cabo la producción de la proteína capaz de revertir la enfermedad.

Tras estos avances, el médico que recibiera el Premio Nacional de Hepatología subrayó que se logró entender en el Instituto que se debían producir vectores adenoidales de grado clínico, lo que a la postre ofrece la garantía de poderlo usar en el humano. Fue así que decidieron usar la metalopropiaza ocho, hecho que calificó como un jonrón, al haber sido publicado en la revista Gastroenterology, con la que se demostró que usada en ratas, es capaz de revertir la cirrosis experimental, estudio que transita al escenario clínico, el cual advirtió, es caro y lento al tiempo que se continúan utilizando otros vehículos virales como adenovirus y nuevos vectores adeno-asociados, que suelen ser más “benévolos” que los primeros.

“¿Por qué usamos adenovirus? Porque el adenovirus es un organismo común que produce el catarro, pero éste se caracteriza por ser afín al hígado, es decir, sucede en el torrente circulatorio, va directamente al hígado, se introduce al hígado y descarga su carga genética”.

Tras explicar así la trascendencia y alcances de la Medicina Personalizada, el director del Instituto de Biología Molecular en Medicina y Terapia Génica del CUCS, habló de la Epigenética, definiéndola como aquella que “hace que los genes se enciendan y se apaguen”.

Del griego epi, por encima de, dijo que la Epigenética se sitúa más allá del efecto genético y tiene un efecto fisiológico que se transmite de generación en generación, incluso hasta la quinta.

“Es un área emergente de la investigación científica que muestra cómo los cambios ambientales y las experiencias de los niños actualmente afectan en la expresión de sus genes… Todas esas experiencias lo van marcando a uno, se hacen marcas químicas que se acumulan en el DNA que determinan qué tanto o qué tan poco los genes se expresan y esa conexión de marcas, se conoce como epigenoama… son estas marcas epigenéticas que te van haciendo que cambies”.

Luego de afirmar que todo lo que rodea la vida del ser humano, es lo que determina su comportamiento, el también miembro del SNl Nivel III, añadió que la huella Epigenética, también impacta en las sensaciones neurológicas como el estrés, el sentimiento de inseguridad la ansiedad e incertidumbre, entre otras como la alimentación, lo que perdura hasta que llega una “oleada de reprogramación” en cada ser humano.

Detalló por último que además de cirrosis hepática, el Instituto que dirige también se encuentra trabajando en enfermedad de  hígado graso, misma que calificó como la epidemia del presente. Además, el Instituto trabaja desde hace más de 15 años utilizando Pirferidona utilizada en la fibrosis,  en la funcionalidad hepática y en sus modificaciones epigenéticas en pacientes cirróticos con respuesta virológica sostenida al virus de hepatitis C por tratamiento con antivirales de acción directa.

Así, explicó que la cirrosis hepática es una infección ancestral en nuestro medio secundaria al virus de la Hepatitis C, misma que representa la segunda causa de muerte en México en pacientes en edad productiva y ocupa el segundo lugar en Latinoamérica por el número de personas infectadas con este virus, de las cuales 65 por ciento presentan infección crónica y sólo el 30 por ciento sabe que porta dicho microorganismo, en tanto que, en el mundo tres por ciento de la población tiene Hepatitis C.

El Instituto de Biología Molecular en Medicina y Terapia Génica de este Centro Universitario, tiene activo un protocolo con el uso de la Pirferidona que disminuye la neuroinflamación, disminuye la fibrosis y estimula la regeneración hepática, al tiempo que revierte la cirrosis experimental que ya se ha utilizado en un estudio piloto en pacientes con fibrosis hepática avanzada.

 

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 09 de Mayo de 2019

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Fryda Villa Alejandre