Cerca de 300 llamadas ha recibido el Servicio de Apoyo Psicológico en línea, durante la pandemia

Ansiedad y alteraciones en el estado de ánimo, son los principales motivos de consulta

A finales de marzo de 2020, tras declarada la cuarentena en el estado de Jalisco, se comenzó a notar que una área que debía ser atendida de inmediato era el efecto que estaba dejando la pandemia en la salud mental de la población. Por ello, la Rectoría del CUCS, decidió implementar el Programa Servicios de Apoyo Psicológico COVID-19 (AP) con la colaboración de 27 profesionales del Departamento de Psicología Básica y algunos voluntarios.

Así lo expuso, el jefe de dicho Departamento, Mtro. Francisco Gutiérrez Rodríguez al narrar que el servicio se planeó originalmente para otorgar apoyo psicológico en línea a miembros de la comunidad universitaria, tanto a trabajadores administrativos, como académicos y a estudiantes, quienes preguntaban si podían incluir a sus familiares, dando lugar así a la apertura de la línea telefónica para recibir llamadas de la población en general.

“Lo cierto es que se comenzó a recibir llamadas de población abierta en donde se exteriorizaban alteraciones físicas, psicológicas que se daban a raíz del estrés por la pandemia y que repercutían indiscutiblemente en los miembros de la comunidad universitaria y en la familia en general. Entonces es que la Rectoría permite abrir este servicio”.

Tras puntualizar que el Servicio de Apoyo Psicológico sigue vigente y se ofrece en el 3310585200 ext. 34280 de lunes a viernes de 9:00 a 19:00 horas, el jefe del Departamento de Psicología Básica puntualizó que en caso de requerirse el apoyo en otro horario, la llamada es canalizada al Servicio de Intervención en Crisis del Instituto Jalisciense de Salud Mental de la Secretaría de Salud, que trabaja las 24 horas del día los 365 días del año.

Gutiérrez Rodríguez precisó que si tras la contención proporcionada por profesionales de la salud mental, el consultante requiriera o solicitara iniciar un proceso terapéutico, se le canaliza a algún psicólogo inscrito previamente en una relación de voluntarios para brindar este apoyo.

Hizo referencia a la recomendación de organismos internacionales de recurrir a apoyo psicológico antes, durante y después de la pandemia, debido a lo amenazante que resulta este fenómeno desconocido y a los cambios adaptativos que ello provoca, lo que se exacerbó en su momento por el confinamiento.

Tras puntualizar que el total de llamadas que se han atendido de marzo a la primera semana de octubre ascienden a 290, el jefe del Departamento de Psicología Básica del CUCS, indicó que los motivos de consulta en ocho de cada 10 llamadas referían indicadores de ansiedad generalizada, habiendo desarrollado algunas obsesiones, compulsiones y miedo. En segundo sitio, se encontraron alteraciones en el estado de ánimo previo al diagnóstico de depresión a falta de contacto con familiares y amigos.

La irritabilidad y el estado de ánimo alterado, derivaron en algunos casos en violencia intrafamiliar en donde se registró incluso violencia sexual, dijo. Los trastornos del sueño también fueron un motivo de consulta por parte de los usuarios del Servicio de Apoyo Psicológico, sin soslayar la somatización que reportaban algunos bajo la creencia y el temor que padecían los síntomas característicos del COVID-19, lo que se explica por el inadecuado manejo del estrés.

El funcionario universitario, detalló que los usuarios del servicio, también reportaron el consumo de sustancias psicoactivas, específicamente la marihuana. Aunque, uno de los motivos más importantes de las alteraciones en el estado de ánimo se centraban en los problemas económicos.

Aclaró que el Servicio de Apoyo Psicológico es gratuito, confidencial y si se desea, anónimo. El perfil de los consultantes del servicio es en 6 de cada 10 usuarios, mujeres y 40 por ciento varones, debido que las mujeres hacían uso del servicio para reportar problemas de los hijos o del esposo.

Más del 50 por ciento de los consultantes cuentan con nivel de licenciatura, seguido por secundaria (16 por ciento), 9.5 por ciento con posgrado, 5 por ciento primaria y 5 por ciento preparatoria.

Dijo llamarle la atención que el 4.7 por ciento de las llamadas refirieron violencia intrafamiliar pero exteriorizaron temor a denunciar por miedo a represalias de su agresor.

Al requerir de un servicio más profundo, el 35 por ciento de los consultantes fue derivado a un servicio profesional de la salud mental del sector privado, el 35 por ciento no requirió ser canalizado  y el 29 por ciento, se derivó a alguna institución pública de salud mental.

Indicó que los principales usuarios viven en el área metropolitana de Guadalajara y particularmente, en el 80 por ciento de los casos, provinieron de los centros universitarios temáticos, sobre todo del CUCS, seguido del CUCSH y del CUCEA.

Explicó que a través de este servicio, se realizan los primeros auxilios psicológicos de primer orden con llamadas cuya duración va desde algunos minutos hasta de 2 horas y media. Se trata de hacer entender al consultante lo que le sucede, qué signos y síntomas presenta, qué repercusiones está teniendo en su vida cotidiana y se le apoya en encontrar alternativas viables y efectivas.

“Dentro de una llamada de contención emocional, llevamos a la persona a que comprenda la importancia de recibir la ayuda. 35 por ciento de las llamadas decidieron no tener una canalización a algún otro servicio. El nivel de satisfacción fue alto donde reportaban sentirse más tranquilos y  tener información de a dónde llamar si les asaltaba un ataque de pánico o cuestiones de ansiedad”.

Afirmó que a cada caso se le brinda seguimiento para conocer el estado actual y la evolución del paciente, superando así una de las principales limitaciones de los sistemas de referencia y contrarreferencia, ya que es común que se desconozca en los servicios primarios, el desenlace de los casos derivados.

“Veo ventajas y limitaciones. La ventaja es que sí, efectivamente es una modalidad la psico-orientación telefónica que resulta de vital importancia cuando las personas no pueden desplazarse. Se debe estar muy atento a los cambios de voz, a los cambios al entorno, a la manera en que la persona está interiorizando su ansiedad, su angustia o tristeza”.

Una de las mayores limitaciones, señaló, es la falta de comprensión de parte de la población acerca de la labor del psicólogo, por lo que aún falta hacer más difusión de los alcances de la intervención psicológica.

Adelantó que tras esta experiencia, el Centro Universitario ya contempla en sus planes y programas de estudio, incluir los aprendizajes sobre la intervención en crisis, para lo cual se ofrece por ahora atención a través de brigadas, lo que refleja el interés de la Rectoría tanto de la administración central como del CUCS, hacia la atención a la salud mental de los universitarios.

 

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara”

Guadalajara, Jal., a 14 de Octubre de 2020

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Fryda Villa Alejandre/Cortesía