Demencia una de las causas de discapacidad en la tercera edad

Lo anterior se desprende de un reporte de la Organización Mundial de la Salud con motivo del Día Mundial de la prevención de la Enfermedad de Alzheimer

Lo anterior se desprende de un reporte de la Organización Mundial de la Salud con motivo del Día Mundial de la prevención de la Enfermedad de Alzheimer

 
 
 
La demencia es una de las causas más frecuentes de discapacidad en la tercera edad, afectando con ello no sólo al individuo, sino a sus familias.  Sigue siendo considerada por la OMS como una de las prioridades dentro de los retos para los sistemas de salud  y para la salud pública en todo el mundo.  En términos de discapacidad traducida en la limitación para sobrellevar una vida independiente, tiene un impacto  mayor (11.2%)  que le enfermedad vascular cerebral, las enfermedades cardiovascular y el cáncer. En personas  arriba de los 60 años.
Se ha estimado que el Alzheimer es una  enfermedad que afecta a cerca de 25 millones de personas en el mundo, con la aparición de 4.6 millones de casos nuevos cada año. Se ha considerado  que estos datos serán  al doble en 2040, considerando la transición epidemiológica, con lo que se espera que la cifra sea de 81.1 millones en estas fechas en el análisis predictivo.
Si bien  no existe una distribución  uniforme en todos los países, se estima que el 61% de los casos se encuentran en los países desarrollados, pero  con una predicción de mayor  incidencia en china, india, y los países del este asiático  y del  occidente.
Por ello es importante demarcar los ángulos más importantes  para su abordaje en el presente y en función a las expectativas epidemiológicas del futuro:
A)   Por una parte es  relevante  demarcar  las dudas conceptuales del proceso demencial, en el sentido de no subestimar  los cambios cognitivos que tienen un comportamiento evolutivo y  degenerativo, como “simples olvidos de la edad”. Es necesario precisar la diferencia entre los  “cambios cognitivos de la tercera edad”, asociados  estrictamente a los cambios seniles, con la demencia como tal, que implica ya una condición patológica. El diagnóstico oportuno, la información correcta a la familia; es lo que permitirá que se tomen las decisiones apropiadas para procurar su control  sintomático, la rehabilitación y el manejo de las condiciones familiares y sociales. Finalmente la pretensión de los sistemas sanitarios debe encaminarse  a la preservación en lo posible de la calidad funcional, de la independencia del paciente, y de la calidad de vida  (incluyendo a la familia).
B)   Si bien el síndrome demencial, no es sinónimo de ALZHEIMER,  ya que existen otros tipos de demencias, algunas de ellas reversibles cuando se  excluyen otro tipo de condiciones patológicas.  La enfermedad de Alzheimer, ocupa el primer sitio de las demencias degenerativas,  con una serie de implicaciones  neuropatológicas específicas, descritas originalmente por Alois Alzheimer. Este hecho  liga esta enfermedad a factores de riesgo  específicos :
·         La edad (Se duplica cada 5 años después de los 65 años).
·         Mutaciones genéticas para  beta amiloide, presenilina 1 y presenilina 2.
·         Predisposición genética . ( APO E)
·         Condiciones ambientales y estilos de vida. Depresión.
·         Educación, traumatismos, enfermedad vascular ( Demencia vascular ).
·         Hipertensión arterial, hipercolesterinemia, tabaquismo.
 
A partir del diagnóstico, la persona puede cursar con un periodo de 5-7 años entre diferentes etapas. Una etapa de inicio o temprana en donde se manifiestan los cambios de la memoria y de conducta de forma incipiente. Una etapa intermedia en la cual se hacen más evidentes sus  alteraciones cognitivas, conductuales y de motricidad, y una etapa tardía  de total dependencia y postración.
El impacto para la  familia, la sociedad y los  sistemas sanitarios es tan alto, que no puede sustentarse a futuro sin que se tomen decisiones oportunas. Y hoy en día, no todos los pacientes tienen acceso a un manejo profesional  integral.
El tratamiento  se constituye  por algunas propuestas para tratar de controlar y proteger del impacto neurodegenerativo, el tratamiento sintomático, la rehabilitación y las medidas  de sostén básico.
Las instituciones formadoras de recursos humanos en salud. Como es el caso del CUCS; han dado seguimiento y hecho aportaciones a lo determinado por la OMS; en el sentido de :
1)    Desarrollar una conformación curricular y educativa acorde a las predicciones de la transición  epidemiológica,  que permita que los futuros profesionales  se encuentren capacitados para el diagnóstico, manejo y rehabilitación de estos pacientes.
2)    Reorientar las estrategias hacia la prevención, mediante la educación para la salud,   incentivar estilos de vida saludables y lograr aportar  información de valor agregado  para la sociedad buscando  la salud integral para todos. Esto es particularmente relevante, para aquellos casos en los que no contamos con una estrategia curativa vigente.
3)    Favorecer a la educación de la sociedad, para que a través de la legislación, las redes sociales y familiares, además de   una infraestructura sanitaria específica, se logre un mayor  nivel en la calidad de atención a las personas  con enfermedades demenciales.
Las recomendaciones vigentes  de acuerdo a la OMS son:
Proporcionar tratamiento primario, accesibilidad a los tratamientos establecidos,  Manejo y cuidados de apoyo institucional para pacientes con demencia,  Educación e información a la sociedad, fortalecer las redes  de apoyo familiar y social,  involucrar a los cuidadores y capacitar a personal ex profeso, establecer nuevos programas y acuerdos legislativos  que generen marcos legales para asegurar la atención a estos grupos de personas, formar  recursos humanos calificados, establecer enlaces con otros sectores para enriquecer las propuestas, monitoreo y vigilancia epidemiológica, apoyos para desarrollar  investigación biomédica que genere un impacto  en el conocimiento de la enfermedad y de nuevas opciones de manejo integral.
 
Texto: Dr. Med. Rodrigo Ramos-Zúñiga / foto: Enrique del Moral Rodríguez