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Maestría en Ciencias Socio-Médicas


Línea de generación o aplicación del conocimiento del programa

LÍNEA: SOCIOLOGÍA MÉDICA

El pensamiento sociológico en México se remonta desde la época colonial con Vasco de Quiroga, Toribio de Benavente, Bartolomé de las Casas, Juana de Asbaje, Francisco Javier Clavijero y Joaquín Fernández de Lizardi, por citar algunos personajes destacados. Durante el siglo XIX, el pensamiento sociológico se manifiesta con Servando Teresa de Mier, Lorenzo de Zavala, José María Luis Mora, Manuel Crescencio Rejón, Andrés Quintana Roo y José María Gutiérrez de Estrada, Gabino Barreda y Porfirio Parra, estos dos últimos médicos. En el siglo XX, Antonio Caso es la figura central como autor del primer tratado relativamente extenso de Sociología General escrito en México, con Don Lucio Mendieta y Núñez, creador de instituciones en torno a la Sociología, cuyos ejemplos son los Cuadernos de Sociología, Biblioteca de Ensayos Sociológico, la Revista Mexicana de Sociología, la Revista Latinoamericana de Sociología y el proyecto de creación de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

En el caso de la Sociología Médica, los estudios sustantivos han ligado la salud social con aspectos estructurales de los ámbitos reproductivo, género, trabajo, desigualdad, sexualidad, adolescencia, adultez, utilizando diversos enfoques, las investigaciones se realizan en instituciones académicas que cultivan las ciencias sociales en México, donde se pretende engarzar lo biológico y lo social en el proceso salud enfermedad-atención, recurriendo a aplicar métodos, categorías y técnicas de análisis a los diferentes niveles de la realidad, con el concurso de académicos que manejen lo biológico, lo social, lo individual, lo grupal, la política y la economía.

Un área de oportunidad que ofrece la sociología médica es que los sociólogos en general utilizan los datos de salud y/o médicos para probar o aplicar las teorías sociales que manejan, buscando integrarse a departamentos sociales y a grupos pluridisciplinares de la academia, por lo que se dice que posiblemente sean muy escasos los sociólogos que han estudiado además alguna disciplina de las ciencias de la salud, como la medicina. Los científicos sociales que estudian la salud son antes que nada sociólogos, como lo demuestran los casos de en Estados Unidos de América Helen Merrell Lynd, Talcott Parsons, Rose Laub Coser, Howard Becker, Eliot Freidson y Robert Merton. En México y América Latina autores Cristina Laurell, Saúl Franco Agudelo, Carlos Viesca Treviño, Jaime Breilh y Roberto Castro hicieron importantes contribuciones al campo de la sociología médica.

Por otra parte el profesional de la salud que aplica la sociología se convierte en una “rara avis” en su campo, siendo entonces prioritario para la Maestría en Ciencias Socio Médicas abrir brecha para establecer puentes y lograr obtener en breve plazo sociólogos médicos, que merced a las incertidumbres, generen conocimiento sociológico en salud.

Estructurar una Línea en sociología médica es un reto, en un primer momento, el carácter amplio del conocimiento inicialmente aportado por la sociología médica de alguna manera aún está en ciernes, pues se tiene el reto de definir un conocimiento sobre sociología médica en México, que sea útil aquí y ahora y no allá y entonces. Los retos que implica la generación de conocimiento en el área de sociología médica nos implicarán necesariamente varios momentos, siendo el primero la generación de conocimiento general y abarcativo y un segundo momento de sistematización y reflexión para depurar esfuerzos.

Los procesos de relación en salud-enfermedad-atención como proceso social, son el centro donde convergen actores y escenarios, las relaciones dadas con la sociomedicina, la construcción de una filosofía social, el señalamiento de políticas, la planeación y administración sociomédicas que incluye: planes y programas de estudio, el diseño de perfiles de egreso para los estudiantes y practicantes del área de la salud en función de sus diferentes disciplinas y habilidades que implican interacciones “equipo de salud-paciente”, donde ambos se activan de manera intencionada. Por su complejidad, la investigación del proceso salud-enfermedad-atención, no sólo se realiza desde una visión meramente médica, sino desde un entramado de perspectivas disciplinarias múltiples como la sociología.

Objetivos de la línea de sociología médica

  1. Formar profesionales capaces de comprender críticamente los procesos sociales, económicos y políticos que estructuran la salud, la enfermedad, la atención, los cuidados y sus relaciones mediante el uso de marcos teóricos y metodológicos de la sociología.
  2. Formar investigadores sociomédicos con una amplia visión social de la naturaleza de los procesos sociales de salud-enfermedad-atención y cuidados sus condicionantes e implicaciones.
  3. Construir teorías comprensivas, producto de conocimiento aplicativo desde la investigación de objetos de estudio vinculados con la salud-enfermedad atención, como proceso social.

LÍNEA 1: ANTROPOLOGÍA MÉDICA

La antropología médica en México, de forma muy amplia se aplica a la comprensión de la salud- enfermedad desde tiempos ancestrales, mediante sistemas y personajes implicados en documentar las formas de cuidado a la salud de los antiguos mexicanos, conocimientos evidenciados a través de códices, esculturas, cerámica y murales. Durante la época colonial, la acción y descripciones de personajes tales como Vasco de Quiroga y Bartolomé de las Casas, aluden a una visión antropológica en pro de la salud de los naturales y poblaciones colonizadas, posteriormente nos encontramos con relatos que se pueden considerar historias de vida como la del “Periquillo Sarmiento”. Sin embargo, no es hasta el siglo XX que aparecen en el país los primeros antropólogos formales, merced a la influencia de la nueva escuela norteamericana de antropología.

Los primeros antropólogos mexicanos, como Manuel Gamio, afrontan el campo vasto y fértil de la cultura nacional, Gamio en 1922 aplica la antropología a situaciones de salud poblacional, específicamente en nutrición. Moisés Sáenz propone en 1932 una antropología social aplicada a poblaciones indígenas. Con la creación del Instituto Politécnico Nacional en 1935, Othón de Mendizábal funda en la escuela de ciencias biológicas, el departamento antropología, que es el antecedente de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), la cual se ubicara en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) creado en 1939 con la participación de Gonzalo Aguirre Beltrán y Julio de la Fuente, motor del Instituto Nacional Indigenista (INI) y autor del primer texto de antropología médica en el país.

 La ENAH imparte arqueología, antropología social, antropología física, etnología, etnohistoria, historia y lingüística, para 1985 Roberto Campos y Eduardo Menéndez fundan el taller de antropología médica correspondiente a la maestría de antropología social, apoyando en 1996 el programa doctoral de antropología social hasta el año 2000 que, respectivamente, migran a la UNAM y CIESAS. Paralelamente en la década de 1990 el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) en sus cursos de posgrado, desarrollan su especialidad en antropología médica, apoyándose en un seminario cerrado.

Por su parte, la UNAM y sus diversas dependencias filosóficas y humanísticas desarrollaron investigación antropológica en salud en sus posgrados incluyendo a Carlos Zolla, Xavier Lozoya, Guillermo Bonfil Batalla entre otros antropólogos. En la UNAM específicamente en el Instituto de Investigaciones Antropológicas se ofrecen desde 1973 estudios de maestría y doctorado en antropología, donde se desarrollan temas concernientes a la antropología de la salud y antropología médica orientados por Luis Vargas Guadarrama, Carlos Serrano, Johanna Faulhaber y Alfredo López Austin.

En 1975 en la Universidad de Guadalajara incorpora en la Escuelas de Medicina como materia obligatoria a la antropología médica (la UNAM incluye este curso como obligatoria hasta 1985). A partir de entonces se multiplican los estudios de antropología médica a manera de cursos específicos, afines o de especialización en diversos posgrados universitarios,destacando los de las universidades de Guadalajara, Veracruz, Yucatán, Estado de México, Colegios de Michoacán y de Sonora.

Hasta la fecha, la antropología médica como disciplina específica, ha dominado el panorama de la docencia y la investigación en el mundo. La cuestión es que al adoptar el nombre y conceptos

básicos de la antropología médica, sus seguidores se orientan fundamentalmente a estudiar la parte negativa del proceso salud-enfermedad - algo similar a lo que ocurre con la medicina-, que se aboca principalmente hacia al aspecto patológico y por ende al tratamiento. Afortunadamente, la mirada de la antropología médica se ha enriquecido con la antropología médica crítica, la economía política, la fenomenología y otros enfoques

El reto que tiene la Maestría en Ciencias Socio Médicas es conformar una antropología médica que, sin descuidar los avances de la antropología médica clásica, fortalezca una visión holística del proceso salud enfermedad-atención, deslindando constructivamente la perspectiva hacia lo patogénico de la antropología médica predominante, enfocando su mirada hacia la salud. Hacer una antropología descolonizada y descolonizadora, hacia lo salutogéno, es decir, ahondando en las determinaciones históricas y los determinantes culturales de la salud - no de la enfermedad-, sus significados y sentidos entre los grupos y actores sociales, tomando distancia de la visión medicalizante que ha permeado en la antropología al abocarse a “los problemas de la salud humana” y no a los logros y éxitos alcanzados en la salud humana.

El camino es lento y complejo por la necesidad de una construcción epistemológica más omniabarcante que propicie la transdisciplinariedad en un intento perenne de conceptuar la salud como un todo simple-complejo, determinado y contingente, bio–psico-social, general, particular y singular. En nuestro caso entendemos el campo salud – enfermedad como un “Proceso vital de carácter histórico-socio-cultural, determinado por el acceso a los bienes y servicios que promueven el bienestar bio-psico-social, evidenciado en tiempo y espacio, como crecimiento y desarrollo grupal e individual variados, con carácter sustentable, humano y libertario” (García de Alba, 2018, comunicación personal).

Por ello, resulta clave desplegar un diálogo continuo entre diversas propuestas y las políticas de salud homogéneas y homogenizantes que surgen del Estado y de los medios masivos de comunicación, colocando al centro la reflexión, el diálogo y la negociación en la construcción de una salud incluyente y democrática desde una antropología aplicada.

Objetivos de la línea de antropología médica

1.         Formar investigadores y docentes especializados capaces de reconocer y comprender significados y sentidos culturales, hacer análisis socioculturales y caracterizar dimensiones básicas de la cultura y la sociedad, del proceso salud-enfermedad-atención, para establecer puentes sociomédicos y su relación con las políticas de salud.

2.         Promover el análisis y comprensión de las estrategias de afrontamiento, documentando la solución a la problemática antropológica de la salud-enfermedad y atención como proceso socio- cultural, reconociendo su potencial para elaborar estrategias de intervención en los procesos de recepción, aprobación y uso de conocimientos por parte de sectores concretos de la comunidad y las implicaciones socio médicas asociadas.

3.         Formar maestros en sociomedicina sensibles a las formas horizontales de participación en los espacios relacionados con la salud poblacional.