Se realiza con éxito el 7mo. Foro Ambiental en Ciencias de la Salud

Se exponen resultados de investigación realizada en CUC sobre los efectos neurotóxicos de la contaminación por ozono y la neuroprotección de la curcumina

La Academia de Ambiente y Salud del Departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) organizó el 7mo. Foro Ambiental que partió de la conferencia titulada “Efecto Neurotóxico de la Contaminación Atmosférica por Ozono a corto plazo y la Neuroprotección de la Curcumina que impartió la doctora en Ciencias de la Salud y profesora Investigadora del CUCS, Dra. María Luisa Mendoza Magaña.

La también investigadora del SNI inició su ponencia con la proyección de una fotografía de Nueva Delhi en la India tomada una semana antes, donde se registró  el mayor índice de contaminación nunca antes registrado en el mundo, con más 999 puntos IMECA.

Explicó que la Norma Oficial Mexicana marca que los límites permisibles para una media de exposición al ozono de 8 horas es de 0.070 partes por millón, mayor a lo estipulado por la Organización Mundial de la Salud, que indica 0.050 partes por millón.

Tras explicar que la contaminación del aire es una mezcla ozono, metales y endotoxinas la profesora investigadora del CUCS destacó que el ozono antropogénico se forma por la reacción de la luz solar con óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles como los producidos por automóviles y gases industriales. Refirió que que la contaminación ambiental ha causado más de 7 millones de muertes a nivel mundial.

“Es importante la contaminación del ozono porque éste es un gas altamente oxidante por lo que produce grandes efectos en la salud como mayor riesgo de cardiopatía isquémica, accidente cerebro vascular y neumonía”.

Explica que hay dos vías de entrada del gas ozono al cuerpo humano: La vía directa consiste en la entrada de ozono por el bulbo olfatorio (estructura cerebral) con ingreso directo al Sistema Nervioso Central (SNC) produciendo muerte neuronal, en especial de células microgliales y astrociticas. Esto tiene manifestaciones clínicas como la disminución de la respuesta cognitiva, cefalea, alteraciones del sueño-vigilia y fatiga.

Y la vía a través del olfato  que permite el paso posteriormente a pulmones produciendo especies reactivas de oxígeno, nitrógeno y activación de interleucinas, que van a sistema cardiovascular y a los tejidos.

La especialista indicó que la exposición crónica a este gas produce neurodegeneración, provoca  muerte celular neuronal por daño a su estructura e incluso al ADN y puede conducir al desarrollo de enfermedades como Alzheimer, Esclerosis Múltiple y Enfermedad de Parkinson.

Así, expuso que  que ella y su equipo de trabajo han desarrollado varios proyectos de investigación sobre la molécula de la curcumina, compuesto purificado extraído de la raíz de la planta cúrcuma longa. Dijo que tiene acción sobre la expresión de genes y enzimas, por lo que se ha demostrado su utilidad en enfermedades neurodegenerativas, hepáticas, endocrinas, oncológicas entre otras. Se considera una molécula neuroprotectora debido a que previene el estrés oxidativo, reduce la inflamación a nivel del SNC y disminuye la formación de agregados proteicos.

Mencionó un estudio de investigación realizado en CUCS y publicado recientemente por su equipo de trabajo el cual fue realizado en ratones expuestos al gas ozono.

Los ratones fueron divididos en un grupo control intacto (no expuesto), un grupo preventivo al cual antes de exponerse al ozono, se le administró curcumina 7 días previos y posterior a la exposición Otro grupo al que se le administró curcumina solamente posterior a la exposición al ozono y un último grupo al que sólo se expuso al ozono sin administrar curcumina.

La curcumina se administró a dosis de 5.6 mg/kg vía oral y se demostró que el grupo expuesto al ozono sin administración de curcumina tuvo activación de astrocitos (células localizadas en el sistema nervioso central: encéfalo y médula espinal) y microglia (grupo de células gliales del sistema nervioso donde actúan funciones auxiliares).

Indicó que se demostró en un corte histológico, que en el grupo preventivo se redujo esta activación de astrocitos  en un 44 por ciento y en el grupo únicamente terapéutico se redujo en 35 por ciento en en fase aguda (15 días) de la exposición al ozono. En la fase de exposición crónica (60 días) se demostraron efectos muy similares y alentadores, ya que disminuyó la muerte celular neuronal 52 por ciento en el grupo preventivo y 28% en el grupo únicamente terapéutico.

Posteriormente el médico internista adscrito al Servicio de Medicina Interna del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, Dr. Miguel Ángel Buenrostro Ahued presentó la ponencia del Impacto de la elevación de  temperatura ambiental en el aprendizaje y en la salud.

Expuso los resultados de un estudio prospectivo (2001-2014) realizado por la Universidad  de Harvard, publicado en el año 2018 y realizado en 10 millones de alumnos de preparatoria de las principales ciudades de Estados Unidos, para evaluar su aprendizaje en matemáticas y lectura con el Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes, el cual demostró que en las ciudades con temperaturas elevadas (a partir de 22°C) disminuyó su capacidad de aprendizaje en 24 por ciento y dejó por sentado que por  cada elevación de .5° C en la temperatura ambiente dentro del salón de clases, disminuye en promedio 1 por ciento el aprendizaje.

A t e n  t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 14 de Noviembre de 2019

 

Texto: Natalia Barajas Morán y Nelda Judith Anzar

Fotografía: Fryda Villa Alejandre