Se dicta conferencia en Ciencias de la Salud sobre “Ambientes óptimos de aprendizaje para alumnos sordos”

Los profesores deben utilizar más herramientas visuales, los alumnos sordos deben contar con el apoyo de un intérprete y los compañeros pueden apoyarlos con sus notas de clase

 

En una universidad incluyente, los elementos de accesibilidad son para las personas sin discapacidad, toda vez que la infraestructura es óptima para quienes padecen alguna limitación física, afirmó la directora del Departamento de Educación en Gallaudet University de Washington, D.C., Estados Unidos, Dra. Maribel Gárate quien impartió la conferencia “Ambientes óptimos de aprendizaje para alumnos sordos” en este Centro Universitario.

“Cuando el ambiente remueve las barreras que la sociedad impone a las personas sordas o a cualquier persona con discapacidad, la discapacidad no es problema. Si el ambiente, el acceso, el lenguaje, la instrucción, todo lo que haces en la vida diaria te lo permite, entonces todo es normal”, aseveró.

Y aunque la realidad en México dista mucho de lo expuesto por la especialista, lo importante es “ver qué podemos hacer aquí con lo que tenemos”, por lo que llamó a los docentes de alumnos sordos a crear ambientes óptimos en el aula para estos estudiantes e incluirlos en sus clases regulares.

La conferencista invitada por la Coordinación General de Extensión a través de la Unidad de Inclusión de la Universidad de Guadalajara,  explicó que un alumno sordo tiene acrecentada su memoria visual y espacial aún más desarrollada que los oyentes y mucho más enfocada que la secuencial.

“O sea nosotros las personas que hablamos de manera oral, recordamos cosas en un tiempo lineal. Los alumnos sordos relacionan y recuerdan la información de manera espacial y visual: cómo se relaciona esto con esto, esta persona con este espacio, una persona con un contexto, lo que surge por la construcción simultánea y visual-espacial de la lengua de señas, que es lo que forma el desarrollo cognitivo de las personas sordas bilingües”, así lo dijo durante la conferencia dictada en el Auditorio Wenceslao Orozco y Sevilla de la Licenciatura en Psicología.

Es por ello que el aprendizaje de estas personas es más propicio cunado se relacionan los conceptos con una organización visual.

Expuso entonces que, una aula con alumnos sordos no debe admitir más de 30 alumnos, deben colocarse las butacas en semicírculo, debe haber por lo menos un intérprete por aula quien se debe colocar en un lugar visible, el profesor debe exponer de manera pausada para dar tiempo a la traducción en lenguaje de señas y el tema de la clase debe contener apoyos didácticos visuales como: mapas mentales, videos con subtítulos, ilustraciones, gráficas o cuadros.

“Si se va tener a un alumno silente en el aula, el profesor y los compañeros deben ser más gráficos… la información nueva se aprende con base a conexiones que se recuerdan, y para recordarlo el alumno lo debe ver. El maestro debe proporcionar un resumen, una presentación y cualquier tipo de herramientas auxiliares”, puntualizó al indicar que también es material que se debe enviar al intérprete porque al estar mejor preparado, ayuda más al alumno sordo.

La especialista sugiere también que el maestro debe fijar de manera muy clara las reglas del grupo y solicitar que todo alumno que desee participar lo haga saber levantando la mano, dando así oportunidad que el alumno sordo también participe con el apoyo del intérprete.

La directora del Departamento de Educación de Gallaudet University señaló que también los alumnos sordos tienen responsabilidades en el aula como solicitarle al maestro le anticipe los materiales de la clase, preguntar al maestro con apoyo del intérprete durante la calse, asistir a tutorías con los profesores, hacer y presentar sus tareas, estudiar y pasar los exámenes y considerarse parte del grupo.

Otros elementos que hacen el ambiente óptimo en el aula para los alumnos sordos es que los compañeros puedan apoyarlos con los apuntes completos de la clase, que con apoyo del intérprete le puedan re-explicar un tema que no haya entendido bien y que algún compañero lo apoye con la revisión de sus trabajos escritos.

Concluyó que “crear ambientes óptimos para alumnos sordos depende del trabajo en equipo entre los maestros, los intérpretes, los alumnos y la oficina de inclusión de la Universidad”.

Gllaudet University es una universidad bilingüe. Entendido esto como un espacio académico en el que se utiliza el lenguaje de señas americanas y el inglés escrito u oral para las personas con hipoacusia, lo que se usa irrestrictamente para todas las actividades del proceso enseñanza-aprendizaje.

“Sí tenemos intérpretes, unos cuantos, pero ahí los intérpretes no están para los sordos, los intérpretes están para los oyentes que no saben señas. El sordo no lo necesita porque se puede comunicar con todos. Es más común que veas a un intérprete sordo certificado a que veas a un intérprete oyente en el aula”.

En la conferencia estuvieron presentes alumnos sordos, alumnos sin discapacidad, intérpretes, padres de alumnos sordos y profesores del CUCS.

A T E N T A M E N T E

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 19 de Octubre de 2018

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Cortesía