Médicos residentes, víctimas de “bullying” de sus pares más adelantados en instituciones de salud pública

Presentan libro sobre salud de médicos residentes en el CUCS

En hospitales públicos suele haber una jerarquía absoluta, indiscutible e incuestionable entre los médicos residentes que estudian alguna especialidad de acuerdo con los años previos de estudio, lo que origina abusos de autoridad y que muchos sean víctimas de bullying –acoso físico o psicológico deliberado–.

 

Esto ocasiona que algunos decidan abandonar el estudio de la especialidad, reconoció el Secretario de Salud de Jalisco, doctor Alfonso Petersen Farah.

 

El médico participó en la presentación del libro Determinaciones sociales en el sistema de salud mexicano. Repercusiones y afectaciones en la salud de médicos residentes”, editado por el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara (STAUdeG).

 

Los autores del libro son los académicos Martín Acosta Fernández, María de los Ángeles Aguilera Velasco y Blanca Elizabeth Pozos Radillo.

 

En el Auditorio Dr. Ramón Córdova del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Petersen Farah, sostuvo que hay médicos que llegan a tener afectaciones psicológicas severas y algunos llegan hasta el suicidio.

 

El abuso de autoridad se traduce en acciones que reflejen que alguien está por encima de los demás, agregó.

 

Existe el gran reto de mejorar la situación de los médicos residentes y generar mecanismos que permitan esta relación jerárquica absurda. “Esto es una responsabilidad de los que estamos en el sistema de salud y en el sistema educativo”, resaltó.

 

El doctor Eduardo Manuel Robles Contreras, médico adscrito y profesor en el Servicio de Ortopedia del Hospital Civil de Guadalajara (HCG) Fray Antonio Alcalde, declaró que a los residentes, sus propios compañeros, les aclaran desde el principio que deben de someterse a los de grados superiores.

 

“Este es un código difícil de romper. Cuando a los profesores se nos ocurre preguntar quién les puso como castigo una guardia extra, por ejemplo, nos contestan: ‘No le puedo decir, doctor, es que me va peor’, aunque uno jerárquicamente sea superior porque es responsable de la enseñanza”, aclaró Robles Contreras.

 

Dijo que a eso hay que agregar los abusos de otros superiores de base. “En el Seguro Social había residentes de guardia los fines de semana por castigo. Yo los mandaba a su casa y no se iban. Me decían: ‘Es que el lunes me va a ir peor con el jefe de servicio de base’”.

 

Los autores del libro, encabezados por Acosta Fernández, entrevistaron a más de 70 médicos residentes del país, quienes trabajan en instituciones hospitalarias del sector público, y los resultados fueron incluidos en el libro que se presentó esta mañana.

 

Acosta Fernández explicó que en el caso de los hospitales de tercer nivel, los médicos que llegan a prepararse ocupan la escala jerárquica más baja del nosocomio. Por encima de ellos están los médicos residentes de segundo, tercero y cuarto años.

 

“El abuso de poder en las jerarquías se da, sobre todo, cuando ‘agarran de bajada’ a alguien porque es lento, porque cae mal, porque tiene fama de ser bueno, porque se cree mucho, etcétera”, subrayó.

 

“El gran problema que hemos encontrado en los médicos residentes es el exceso de trabajo. Tienen tres o cuatro turnos de ocho horas diarias, además de dos o tres con una duración de doce horas; en suma, hacen alrededor de 90 horas a la semana, o hasta más. Llegan a trabajar más del doble de lo que trabaja la población en general”, concluyó Acosta Fernández.

 

A t e n t a m e n t e

"Piensa y Trabaja"

Guadalajara, Jalisco, 2 de septiembre de 2018

 

Texto: Martha Eva Loera y Julio Ríos

Fotografía: Gustavo Alfonzo