Legitimar el conocimiento es el desafío de las universidades

Inicio el tercer Foro anual de la Unión de Responsabilidad Social Universitaria Latinoamericana (URSULA) 2018

Desde la llegada del Internet, la Universidad paso de ser el centro del conocimiento a uno de los tantos actores dentro de la sociedad del conocimiento, por lo que ahora su gran reto es la legitimización del mismo, expresó el doctor François Vallaeys, docente Investigador  de la Universidad del Pacífico (Perú) y Presidente de Unión de Responsabilidad Social Universitaria (URSULA).

 

Al impartir la conferencia la Responsabilidad social universitaria como modelo universitario  Latinoamericano, apuntó que la universidad siempre tuvo tres funciones conservar y trasmitir  el conocimiento, construir nuevos conocimientos y legitimar el conocimiento, pero hace pocas décadas llego el internet y causo una revolución.

 

“El internet ha hecho que en pocas décadas la universidad haya perdido dos de sus exclusividades históricas lo que significa que nuestro reto es legitimar el conocimiento,  cosa  que no puede hacer internet, puede difundirlo pero no legitimar”, señaló.

 

Explicó que si se quiere legitimar ese conocimiento se tiene que salir de la universidad y trabajar con todos los actores, legitimar desde la práctica y centrar la academia en la vinculación social será el deber de las universidades si quieren servir de algo en esta sociedad.

 

Durante la ceremonia inaugural del  tercer Foro anual URSULA, que tiene como sede el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), la doctora Sonia Reynaga Obregón, Coordinadora General Académica de la Universidad de Guadalajara, en representación del Rector General, doctor Miguel Ángel Navarro dijo que  en los últimos años, las universidades latinoamericanas han generado modelos de gestión y gobernanza que les han permitido consolidarse como actores estratégicos en el desarrollo nacional, regional y global.

 

“El potencial creativo y el compromiso social ha hecho posible que las universidades tengan un papel protagónico en la definición de las políticas públicas, en el análisis de los problemas que aquejan a la sociedad y en la puesta en marcha de proyectos que generan múltiples beneficios”.

 

Señaló que es importante no perder de vista el contenido ético de la responsabilidad social, ya que nos permite considerar al humanismo como columna vertebral de sus funciones sustantivas y como factor que genera cambios culturales, individuales y sociales de amplio alcance y profundidad.

 

“De igual manera, las universidades deben promover la innovación social con la finalidad de crear sinergias con distintas instituciones y organizaciones.”

 

El fundador de URSULA  y Vicerrector de Vinculación con el Medio de la Universidad Tecnológica Metropolitana del Estado de Chile, doctor Mario Torres, dijo que la responsabilidad social es una profunda reflexión sobre el significado de la producción y transferencia compartida del conocimiento, sobre la epistemología de las universidades y sobre la formación de profesionales con conciencia crítica de la realidad.

 

“La responsabilidad social de las universidades exige la formulación de un proyecto de promoción social de principios éticos y desarrollo equitativo y sustentable, es una forma de ser y hacer universidad”, señalo.

 

El Director General de Educación Superior Investigación y Posgrado de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología del Estado de Jalisco,  maestro  Luis Gustavo Padilla Montes expresó que una vez más es testigo de cómo la UdeG atrae espacios para el análisis y la reflexión con una perspectiva global y desde la mirada de América Latina.

 

“Esta universidad se ha caracterizado en formar uno de los aspectos fundamentales para el desarrollo de la humanidad, la razón fundamental de ser universitario, ser un promotor de políticas públicas, un responsable del bienestar de la equidad social la igualdad y la distribución de la riqueza”, aseveró.

 

 

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jalisco, 29 de octubre de 2018

 

Texto: Laura Sepúlveda

Fotografía: Gustavo Alfonzo