La higiene bucal equilibrada previene neuropatologías y puede mejorar el rendimiento deportivo

El investigador de la FISABIO disertó sobre la relación entre la higiene bucal, el rendimiento deportivo y las enfermedades neurodegenerativas.

El equilibro en la Microbiota Oral puede prevenir enfermedades cardiovasculares, neuropatologías y mejorar el rendimiento deportivo, declaró el investigador de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO), maestro Bob T. Rosier, quien ofreció la ponencia internacional “La Microbiota Humana: Cómo las bacterias orales afectan la salud'' dirigida a estudiantes de Odontología.

En la ponencia, Rosier destacó que en recientes investigaciones se ha encontrado una correlación entre el uso del enjuague bucal con el aumento de la tensión sanguínea ya que en la Microbiota Oral se encuentran bacterias cuya función es reducir el nitrato a óxido nítrico, el cual es vasodilatador que ayuda en la recuperación muscular, el aumento del flujo sanguíneo en los músculos, la quema de grasa, en revertir el síndrome metabólico y prevenir enfermedades como la diabetes. Por lo tanto, al usar enjuague bucal antibacterial, muchos microorganismos benignos son eliminados, lo que compromete el bienestar en general.

“La Microbiota oral nos protege contra patógenos externos, tiene un papel esencial en la conversión del nitrato, que está presente en muchas frutas y verduras, sobre todo en las de hoja verdes, a nitrito, que se reduce a óxido nítrico que es un vasodilatador importante… al esterilizar la boca se aumenta la presión sanguínea porque matamos a las bacterias orales y se interrumpe este proceso”.

Sin embargo, afirmó que estos procesos de conversión molecular benigna se dan en  una Microbiota sana por lo que, si bien el uso excesivo de los productos de higiene bucal es contraproducente, no se debe dejar de lado la higiene bucal, pues el evitar  bacterias dañinas no solo previene enfermedades propiamente relacionadas con el aparato estomatognático (la combinación de estructuras que tienen una participación activa en procesos de habla, ingesta de alimentos y expresiones faciales) sino también patologías como el Alzheimer o la hipertensión pues, en investigaciones recientes se ha descubierto que las bacterias periodontales conforman las placas amiloides, es decir, acumulaciones de proteínas que contribuyen y aceleran la aparición y el desarrollo del Alzheimer.

“Ya se sabía que las bacterias periodontales correlacionan con problemas cardiovasculares, problemas del parto y problemas del hígado e intestino… pero también se ha descubierto que puede afectar el cerebro. Si bien ya se había identificado ADN de bacterias orales en placas amiloides, ahora se sabe que Porphyromonas gingivalis, la bacteria más asociada a periodontitis, está presente en los cerebros con Alzheimer”.

Finalmente, recomendó mantener una higiene bucal adecuada (Cepillado dos veces al día y limpieza entre los dientes una vez al día, según las recomendaciones de la  American Dental Association) y mantener la ingesta de nitrato proveniente de fuentes naturales pues afirmó que, a pesar de que tanto las verduras como las carnes procesadas cuentan con altas cantidades del mismo, el proceso de obtención (natural y añadido, respectivamente) modifica su reacción química que al entrar en contacto con el cuerpo, genera efectos diversos pues, en el caso de los segundos, al reaccionar con otras moléculas, favorece la modificación del ADN de las células, es decir, genera ambientes óptimos para desarrollar células cancerígenas.

“Se añaden nitratos a las carnes procesadas y el tiempo pasa, entonces se producen reacciones microbianas y químicas en la carne que cambian su color y su sabor, después se degradan estas moléculas a óxido de nitrógeno que previenen el crecimiento de bacterias y, aunque tienen la función de conservar la carne, sus compuestos causan cáncer en nuestro cuerpo porque modifican el ADN de nuestras células”.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 13 de Marzo de 2019

 

Texto: Danae Barragán

Revisó: Nelda Judith Anzar