La Coordinación de Servicios Académicos y la Defensoría de los Derechos Universitarios organizan conferencia sobre prevención de la violencia

Continúa CUCS abonando a la cultura de la paz y el respeto

Con el objeto de concientizar a alumnos y profesores de este centro universitario sobre las acciones de prevención de la violencia a partir de la identificación de la misma y que conozcan cómo debe brindarse la atención a las víctimas, la Coordinación de Servicios Académicos y la Defensoría de los Derechos Universitarios del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) organizaron la conferencia Acciones de Prevención de Violencia y Atención a Casos, que impartió la profesora del Departamento de Psicología Básica de este núcleo universitario, Dra. Martha Patricia Ortega Medellín, quien además es psicóloga egresada de este campus, maestra en Planeación de la Educación Superior y doctora en Metodología de la Enseñanza.

“Parece una broma de mal gusto decir que tenemos que aprender a identificar la violencia, pero es nuestra realidad”.

La también investigadora del Centro de Estudios sobre Aprendizaje y Desarrollo del CUCS, expuso que este fenómeno es tan común que se presenta en ámbitos: Social, laboral, escolar, familiar y de pareja, no hace distinción de género, de edad, de religión, de raza o de estrato socioeconómico. Con la característica principal de ser una práctica que no es deseada o de común acuerdo.

Tras advertir que la violencia se identifica no sólo por expresiones verbales, sino hasta por expresiones faciales o lenguaje corporal, la representante Estatal de la Red de Derechos Sexuales y Reproductivos en México, señaló que la violencia de género tiene como factores de riesgo la violencia derivada del machismo inculcado desde la familia y reforzado por la sociedad.

“Ideas de que el amor lo tiene que soportar todo;  justificar actos de violencia con la forma de vestir actuar… o el contexto en el que se encuentra la víctima, o pensar que hay características exclusivas de hombres o de mujeres, sólo sirven para criminalizar a las víctimas y justificar al agresor.  Otra forma con la que podemos ayudar a las víctimas de violencia es nunca dudar de la veracidad de su denuncia, ya que estos delitos la mayoría de las veces se efectúan en la intimidad, por lo que es muy difícil y aún más traumático para las víctimas que les pidan pruebas o testigos. Estas muestras de apoyo a su vez sirven para que cada vez más víctimas de violencia decidan denunciar otros casos”.

 La integrante del Grupo Interinstitucional Multidisciplinario de Seguimiento a la Alerta de Violencia de Género en Jalisco, añadió que parte de este proceso de apoyo es evaluar el riesgo que está corriendo la víctima, toda vez que en algunas ocasiones, el agresor tiene algún tipo de poder sobre ésta en el contexto escolar, laboral o familiar.

Propuso que las autoridades o superiores del agresor, ejerzan esta autoridad para proteger la integridad de la víctima y castigar al agresor. Ofrecer a la víctima acompañamiento a través del proceso legal o psicológico según lo requiera y manifestarle disposición ya que eso puede hacer la diferencia.  También conviene evaluar si la víctima cuenta con redes de apoyo y buscar que se encuentre en un medio seguro.

“Así mismo,  cuando conocemos de manera cercana al agresor agresor debemos hacerle ver que tiene un problema grave el cual necesita atención para que no se vuelva a repetir, sin intentar justificar sus actos”.

Posteriormente, agregó Ortega Medellín, se tiene que plantear a la víctima la posibilidad de denunciar ante las autoridades correspondientes, dándole la opción de que puede hacerlo de manera anónima. En este último caso se puede hacer una descripción lo más detallada posible para alertar a otras mujeres sobre el presunto agresor.

Aseguró que todas las personas cercanas a la víctima deben participar en aportar pruebas para la investigación de las autoridades y en caso de que se le imponga un castigo, éste se debe difundir, para que todas las personas vean que estas conductas sí tienen consecuencias y contribuir de esta manera en la disminución de este tipo de agresiones.

La especialista asentó que las principales maneras de prevenir las conductas violentas contra las mujeres inician desde casa, eliminando la cultura machista y promoviendo la educación igualitaria, denunciar los hechos y participar activamente en la elaboración de nuevas leyes en contra de la violencia ya que “Todos tenemos que asumir una posición de cero tolerancia a la violencia”.

Actualmente la Universidad de Guadalajara cuenta con una Unidad de Defensoría de Derechos  Universitarios con dirección en calle Lerdo de Tejada No. 2640, Colonia Arcos Vallarta C.P. 44130, Guadalajara, Jalisco. Teléfono: 35 40 30 28. Donde los alumnos pueden recibir asesoría y atención en casos de violencia o acoso y en CUCS, la Unidad de la Defensoría de Derchos Universitarios se ubica en las oficinas de las División de Disciplinas Clínicas.

 

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal, a 22 de Octubre de 2019

 

Texto: Nelda Judith Anzar Martínez y Natalia Barajas Morán

Fotografía: Fryda Villa Alejandre