Invisible y con poco presupuesto la atención de los problemas de salud mental

En la actualidad, 7.2 millones de personas en México padecen un trastorno mental

Los problemas de salud mental en general tienen una invisibilidad, nadie los ve y nadie los quiere ver; hay inversión insuficiente, ausencia de servicios de salud mental en atención primaria, además de recursos centralizados en grandes ciudades e instituciones.

 

Así lo expresó el Director General del Instituto Nacional de Psiquiatría “Dr. Ramón de la Fuente Muñiz”, doctor Eduardo Madrigal de León, en su conferencia magistral “La salud mental en México como derecho humano. Retos y perspectivas”, dentro de la Cátedra Pedro Laín Entralgo.

 

“Se necesita de una instancia rectora nacional y estatal, un modelo de prevención y atención integral en los tres niveles de atención de la salud; optimizar infraestructura física y recursos. La salud mental es base del desarrollo humano, por lo que se necesita un proyecto nacional integral para la salud mental, programas de acción nacional de largo plazo”, apuntó.

 

Dijo que cinco enfermedades mentales se encuentran entre las primeras 20 causas de años perdidos por discapacidad en México, como los trastornos depresivos, de ansiedad, por consumo de sustancias, y esquizofrenia.

 

“En México, uno de cada tres habitantes sufre de algún trastorno mental a largo de su vida. En este momento, aproximadamente 7.2 millones de habitantes están padeciendo algún tipo de enfermedad mental. Las más prevalentes: los transtornos de ansiedad, por el consumo de sustancias y los afectivos, como la depresión”, informó Madrigal de León.

 

Explicó que la mitad de los trastornos mentales comienzan a los 14 años o antes, pero en la mayoría de los casos no se detectan. La depresión es una de las principales causas de discapacidad en jóvenes, mientras que el suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo de 15 a 19 años.

 

“Las nuevas generaciones tienen más problemas de salud mental. Los cimientos de la salud mental se construyen en la infancia. Las experiencias tempranas moldean el desarrollo del cerebro, se crean capacidades para aprender, adaptarse al cambio y resiliencia”, subrayó.

 

Lamentó que 61.5 por ciento de los pacientes con depresión y 68.9 por ciento con ansiedad no reciben ningún tratamiento farmacológico o psicoterapéutico, además de que un alto porcentaje de los que reciben atención no lleva un tratamiento adecuado.

 

“Se calcula que las enfermedades mentales asociadas, frecuentemente, con otras enfermedades crónicas y discapacitantes hacen que, en promedio, los enfermos mentales vivan entre 10 y 15 años menos de su expectativa de vida”, señaló.

 

A esto se suma que de los 4 mil 393 psiquiatras y 365 psiquiatras infantiles que existen en el país, 60 por ciento de éstos se concentran en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, y mientras la recomendación es que existan 15 especialistas por cada 100 mil habitantes en México, apenas se cuenta con 3.68.

 

Destacó que se avanza en materia de derechos humanos, civiles, sociales e inclusión de los grupos vulnerables, desarrollo de las neurociencias, medicamentos eficaces, aceptación de la psiquiatría para incluir a las demás disciplinas biológicas, psicológicas y sociales en una nueva ley de pensión universal y tratamiento gratuito en México.

 

El Rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), doctor José Francisco Muñoz Valle, al dar la bienvenida a las actividades de la cátedra, dijo que este año ha sido un periodo de grandes retos, ya que la pandemia ha traído lamentables pérdidas para la humanidad, ha ensanchado brechas de desigualdad, y una de las áreas más afectadas es la de la salud mental.

 

“En el contexto previo a la pandemia ya se vislumbraban escenarios críticos en salud mental; ésta se encuentra lejos de la equidad presupuestal, de la suficiente formación de profesionales y, en general, de políticas públicas que promuevan mejores prácticas clínicas preventivas”, apuntó Muñoz Valle.

 

Añadió que antes de la pandemia se tenía la estimación de que una de cada cuatro personas estaría afectada por algún padecimiento mental a lo largo de su vida, y actualmente la crisis sanitaria plantea un peor escenario, ya que el aislamiento, el encierro, la falta de trabajo y la privación de espacios de interacción han detonado un incremento de sintomatologías asociadas con la depresión, la ansiedad y el estrés, que habrá que atender como una segunda pandemia.

 

 

Atentamente
"Piensa y Trabaja"
"Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara"
Guadalajara, Jalisco, 16 de octubre de 2020


 

Texto: Laura Sepúlveda
Fotografía: Cortesía