Investigadores del CUCS inician el tamizaje y control de enfermedad renal crónica en escolares de la Ribera del Lago de Chapala el próximo 18 de febrero

Afirman que la solución más inmediata a este problema es la detección oportuna para brindar el tratamiento adecuado y evitar el desarrollo de Insuficiencia Renal

Todo listo para que se ponga en marcha la investigación “Metodología de tamizaje y control de la enfermedad renal crónica en escolares del municipio de Poncitlán” que lidera un equipo multidisciplinario de investigadores y profesionales de la salud de este Centro Universitario en conjunto con la Secretaria de Salud Jalisco cuyo propósito es detectar en fases tempranas enfermedad renal, para lo cual se estudiarán a 39 mil menores de la Ribera de Chapala de entre 4 y 17 años, informó el profesor investigador del Departamento de Salud Pública del CUCS, Dr. Felipe de Jesús Lozano Kasten.

Tras referir que el estudio abarcará también a escolares de El Salto y Juanacatlán, a solicitud de autoridades estatales, Lozano Kasten señaló que a partir de la semana del 18 de febrero se iniciará el estudio con la toma de muestras de 3 mil niños de la localidad de San Pedro Itzicán, para continuar después en cada una de las localidades ribereñas.

“Hemos hecho un acuerdo, que la Universidad junto con la Secretaría de Salud, vamos a estudiar 39 mil 500 niños de los 7 municipios que están en la ribera del lago para hacer la detección y empezamos ya este mes. Junto con el Gobierno Municipal de Poncitlán vamos a estudiar solamente en San Pedro Izticán 3 mil niños. Queremos estudiar las 6 mil 100 niñas que hay en ese municipio en dos meses y queremos terminar en un año los 39 mil”.

Recordó que el Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Salud aportó a este estudio 4.5 millones de pesos para tamizar a toda la población escolar de la ribera en los próximos 12 meses.

“Eso es lo inmediato, no podemos hacer que la contaminación disminuya, para eso van a pasar muchos años para revertirlo y no es un problema exclusivo de Jalisco, es un problema nacional y mundial del modelo económico en el que estamos, pero lo que sí podemos hacer es diagnosticar temprano a los miles de niños que están alrededor del Lago”.

Recordó que el equipo interdisciplinario de universitarios que encabeza, tiene 4 años trabajando específicamente en las comunidades de Aguacaliente, Chalpicoete y San Pedro Itzicán en donde se estudia la salud renal de 450 niños y se da seguimiento a su estado nutricional, inmunológico y genético, al tiempo que se estudia y monitorea el agua de uso proveniente del Lago de Chapala. Esto con el propósito de conocer la historia natural de la enfermedad renal que padece un importante número de pobladores de la zona.

Lozano Kaasten subrayó que entre los hallazgos de esta investigación, sobresale la detección de inflamación renal entre el 40 y 70 por ciento de los menores en estudio, dependiendo de la época del año.

“Hemos descubierto que esa inflamación dura meses y en ocasiones dura años, pero que a la vuelta de tres o cuatro años esa inflamación provoca cicatrización del riñón lo que hace la insuficiencia renal crónica”.

El investigador del CUCS fue enfático en señalar que este padecimiento se puede prevenir si se actúa oportunamente, toda vez que la insuficiencia renal crónica (IRC) tarda hasta 7 años en producirse “lo que abre la posibilidad de brindar atención, independientemente de la causa”.

Afirmó que, el equipo de investigadores tiene identificadas tres causas específicas de la presencia de daño renal en la población de estudio: 1. Presencia de metales pesados 2. Presencia de pesticidas y 3. Desnutrición.

Puntualizó que se detectó la presencia de metales pesados en la población en estudio, específicamente de mercurio en la sangre, en el agua y en los peces, elemento específicamente tóxico para el cerebro, el hígado y el riñón.

Así mismo, se detectó la presencia de hasta 14 pesticidas en el organismo de la población en estudio, el más común de ellos es el glifosato hallado en la orina de estos niños así como en el agua del lago, el cual también es neurtóxico, hepatotóxico y nefrotóxico. Detalló que el problema de encontrarlo en el agua, es porque con ella riegan las parcelas de chayote y de maíz y con ella lavan la ropa que usan.

La otra causa detectada por el grupo de investigadores que favorece el daño renal en los niños estudiados, es la desnutrición, toda vez que el 70 por ciento de ellos, no cuenta con el peso adecuado.

“Entonces encontramos tóxicos, pesticidas y desnutrición, pues los niños van a tener daño renal, daño en el hígado y daño en el cerebro. Hemos evaluado el desarrollo neuro-cognitivo de los niños y encontramos que presentan déficit neuro-cognitivo importante un buen número de niños”.

Aunado a estos factores, Lozano Kasten agregó los determinantes sociales que favorecen la presencia de esta enfermedad: La pobreza y marginación que viven los habitantes de dichas comunidades; el escaso suministro de agua potable y su baja calidad; así como el difícil acceso a los servicios salud. “Quiero dejar en claro que no solamente es la contaminación”, aseveró.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 05 de Febrero de 2020

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Comunicación Social UdeG