Imparte conferencia magistral funcionaria de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga en el marco del XIV Simposio Internacional de Neurociencias

La conferencia llevó el título “Estándares Internacionales en la Tratamiento de la Enfermedad de la Adicción”

En el mudo cerca de 271 millones de personas usaron drogas en el último año, revela el Informe Mundial sobre las Drogas 2019 elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en Inglés), expuso la funcionaria de Enlace del Programa UNODC-OMS de Tratamiento y Atención de la Dependencia de Drogas, en la Sección de Prevención, Tratamiento, Rehabilitación de Ginebra, sucursal de Prevención Salud de Drogas UNODC, Dra. Elizabeth Sáenz Miranda.

Al dictar la conferencia Magistral “Estándares Internacionales en la Tratamiento de la Enfermedad de la Adicción”, en el marco del XIV Simposio Internacional de Neurociencias que organiza el Departamento de Neurociencias del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), la especialista puso de manifiesto que de este total de consumidores de sustancias ilegales en el mundo, 35.6 millones de personas presentan algún trastorno asociado con su uso.

Refirió con base en este informe, que la cannabis sigue siendo la sustancia más utilizada, pero hizo énfasis en el creciente consumo de opiáceos y opioides.

“Aunque la cantidad de usuarios de opiáceos y opioides en el mundo es inferior a la de cannabis siendo de 58 millones para opioides y de 30 millones para opiáceos, estas drogas representan un peligro y una amenaza muy grande para los países donde este tipo de drogas llegan a ser consumidas, sobre todo si son inyectadas y aún más si son te tipo sintético, debido a que son sumamente potentes y muy difíciles de manejar”.

Añadió que suman alrededor de 27 millones de personas las consumidoras de anfetamínicos, éxtasis y cocaína, las que también registran un franco incremento entre la población.

Sáenz Miranda, detalló que alrededor de 11 millones de personas se inyectan drogas en el mundo y de estas, 5.5 millones viven con enfermedades infecciosas como la Hepatitis C, Tuberculosis y VIH, cuyos tratamientos son costosos y complejos.

Desde la perspectiva global, la especialista de la UNODC insistió en que uno de los mayores problemas es el acceso a los servicios de salud y es que, de acuerdo al Informe Mundial de Drogas 2019, solo uno de cada siete consumidores que refiere un trastorno asociado al uso de droga (TAUD) tiene acceso a servicios de tratamiento y rehabilitación.

Refirió que en el caso de las mujeres, la situación es aún más crítica ya que uno de cada tres consumidores es del sexo femenino y solo una de cada cinco personas en tratamiento es mujer, “lo que complejiza el problema ya que suelen enfrentarse a un nivel más alto de estigmatización, discriminación y a la falta de servicios especializados con perspectiva de género”.

En general, afirmó que el estigma que prevalece en las personas que presentan TAUD, se traduce en el acceso limitado a los servicios de salud, al tiempo que la atención que brindan las asociaciones privadas no están vinculadas al sector y sus intervenciones están desarticuladas de la atención primaria y de la asistencia social.

Se estima que entre el 50 y 80 por ciento de las personas con TAUD presenta una comorbilidad psiquiátrica concomitante, lo que se ve con preocupación, dijo, poque no se está considerando en la atención integral de los servicios de salud.

Lamentó por otra parte, la escasa calidad de la atención y la baja efectividad de los  tratamientos, ya que no solo se deben centrar en la reducción de los síntomas físicos, sino también en la disminución de los riesgos y daños en el ámbito psicosocial del individuo. Así mismo, externó su preocupación por que aún prevalece la tendencia a la criminalización del fenómeno, repercutiendo en la inadecuada atención que se le brinda al problema.

Bajo esta perspectiva, Sáenz Miranda  resaltó la importancia de los estándares internacionales que se  establecen como un marco de referencia para que los 193 países miembros de la ONU planifiquen y organicen la prestación de estos servicios.

“Proviene de un mandato específico que le dieron los 193 países miembros de las Naciones Unidas a la Organización Mundial de la Salud y a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito de desarrollar un documento específico que estableciera cuáles son los estándares de tratamiento sin cometer todos esos vicios que observamos que ocurren a nivel global, sobre todo en materia de violación de derechos humanos, de provisión de formas de tratamiento que rayan en ocasiones en la tortura”.

La conferencista invitada, detalló puntualmente el contenido del documento de Normas Internacionales para el Tratamiento por el Uso de Drogas de la Enfermedad de la Adicción, que debe ser visto como marco de referencia y que puede consultarse aquí: https://www.unodc.org/documents/colombia/2018/Mayo/International-Standards_ESP-DRAFT.pdf

Finalmente expuso que la pandemia por COVID-19 ha supuesto una serie de desafíos para la prestación de estos servicios ya que debe garantizarse la continuidad del tratamiento, la seguridad del personal y de los pacientes en los centros de atención, la higiene en los mismos con los insumos adecuados para ello, así como información y comunicación con los pacientes y sus familiares, sin pasar por alto brindar los "servicios de bajo umbral" para prevenir muertes por sobredosis. Agregó que dar continuidad a las terapias psicosociales usando la tecnología ha representado un reto, al igual que el seguimiento al apoyo de las personas consumidoras en situación de calle y en privación de la libertad.

Dijo que se realiza un estudio sobre el comportamiento del consumo de este grupo de población (TAUD) durante la pandemia, ya que se presume que se ha incrementado el uso de drogas durante este periodo, al tiempo que se busca observar si hubo algún cambio en el tipo de sustancias consumidas, así como en los métodos de distribución durante el confinamiento.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara”

Guadalajara, Jal., a 13 de noviembre de 2020

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Cortesía