Expone investigador de la UNAM técnica de edición genética por CRISPR-CAS9 a investigadores y estudiantes del doctorado en Biología Molecular del CUCS

La técnica demostró que se pueden replicar mutaciones del genoma humano responsables de muchas enfermedades para su estudio y deleción

La CRISPR-CAS9 es una técnica de edición genética, cuyos orígenes tienen lugar en la inmunidad adaptativa de las bacterias. Consiste en el mecanismo mediante el cual las bacterias al ser atacadas por fagos (bacteriófagos) almacenan una porción de ADN de éstos y lo transfieren a células hijas como mecanismo de defensa y memoria ante un futuro ataque por el mismo fago, expuso el investigador del Laboratorio de Epigenética y Cromatina del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dr. Rodrigo Arzate Mejía.

El conferencista invitado impartió la conferencia: Edición genética por CRISPR-CAS9. Uso y Aplicaciones en Biomedicina, organizada por la División de Disciplinas Básicas para la Salud, el Departamento de Biología Molecular y Genómica y la Coordinación del Doctorado en Biología Molecular del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), la cual estuvo dirigida a investigadores y estudiantes del Doctorado en Biología Molecular.

El también doctor en Ciencias Biomédicas por la UNAM, narró que originalmente el Dr. Francisco Martínez Mojica de la Universidad de Alicante, España, encontró en 1990 patrones de secuencias repetidas de ADN, separadas por secuencias espaciadoras de un tamaño fijo en arqueas (curvas), que se podían transcribir.

“La importancia de la curiosidad básica en Investigación resalta en toda esta revolución tecnológica que provino de la curiosidad de un estudiante de doctorado que simplemente se interesó por una observación que le pareció extraña y la llevó al final de sus consecuencias”.

Puntualizó que el Martínez Mojica eventualmente descubriría que este era un mecanismo de inmunidad utilizado por las bacterias y publicaría su artículo en Molecular Evolution, después de ser rechazado por las revistas Science y  Nature.

En el año 2002, expuso, un equipo de microbiólogos liderado por  el Doctor Paul Janssen estudió las secuencias que se encontraban más arriba y más abajo de ese patrón de secuencias repetidas y secuencias espaciadoras, descubriendo que eran proteínas cortadoras de ADN.

El especialista, añadió que fue en este contexto como se sentaron las bases para crear un sistema artificial de CRISPR-CAS9 y se demostrara experimentalmente la hipótesis del Martínez Mojica.

“A su vez, otros científicos demostraron que este sistema de inmunidad adaptativa de las bacterias podía utilizarse para la edición genética. Poco tiempo después, la Doctora Emmanuelle Charpentier demostró que la enzima CAS9 es la única enzima necesaria para realizar el corte de doble cadena en ADN y una secuencia de RNA”.

El investigador de la UNAM, finalmente indicó que en el año  2011 el investigador, Feng Zhang del MIT realizó una publicación donde por primera vez logra replicarse el proceso CRISPR-CAS9 en una célula humana para edición genética.

Arzate Mejía destacó la relevancia de este sistema, toda vez que ha demostrado ser de utilidad para dirigir a cualquier región del genoma una actividad enzimática para apagar, metilar (añadir grupos de metilo al ADN) o quitar genes.

“Particularmente útil cuando hacer edición genética es riesgoso y es más sencillo simplemente apagar la expresión de un gen”.

Al referir que esta técnica se ha utilizado en experimentación en ratones para generar o quitar mutaciones específicas, el Investigador de la UNAM hizo referencia a un experimento hecho por investigadores extranjeros, publicado en el 2015, el cuál consistió en la eliminación del gen responsable del desarrollo de extremidades en el desarrollo embrionario del ratón por medio del sistema CRISPR-CAS9, logrando ratones quiméricos, sin extremidades con pequeños fragmentos de ADN de serpientes y otros animales que en el proceso evolutivo perdieron las extremidades.

Reveló que este experimento demostró que se pueden replicar mutaciones del genoma humano responsables de muchas enfermedades para su estudio y deleción (pérdida de fragmento de ADN). Esto ha avanzado hasta su aplicación en ensayos clínicos directamente en humanos eliminando mutaciones causantes de enfermedad.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., a 06 de Noviembre de 2019

 

Texto: Natalia Barajas Morán y Nelda Judith Anzar

Fotografía: Cortesía