Dialogan expertos sobre COVID-19 en el grupo de Adultos Mayores

En el marco del Seminario Internacional de Salud se abordaron los aspectos biológicos, psicológicos, de derechos humanos y de asistencia social

La imunosenescencia, la dependencia funcional y las comorbilidades son las principales causas por las que los adultos mayores resultan ser más susceptibles a contraer el SARS-CoV-2, explicó el médico Geriatra y profesor de la Maestría en Gerontología del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Dr. Octavio Hernández Pelayo, al participar en el Seminario Internacional de Salud que organiza este Centro Universitario en coordinación con la Universidad Autónoma de Madrid y que en esta ocasión se intituló: "COVID-19 en el grupo de adultos mayores".

El primer ponente invitado puntualizó que la inmunosenescencia implica los cambios que con la edad avanzada presenta la respuesta inmune esperada para la edad, que genera que la respuesta inmunológica ante patógenos nuevos sea menos efectiva o inadecuada, lo se que combina con dependencia funcional y con comorbilidades (dos o más padecimientos). A este respecto, señaló que se estima que una persona mayor de 80 años presenta al menos 3 comorbilidades, siendo estas principalmente enfermedades cardiovasculares, pulmonares o diabetes.

“Este conjunto de características que pueden presentar los adultos mayores, desarrollan un síndrome que en Geriatría le llamamos síndrome de fragilidad, el cual se define como una vulnerabilidad secundaria a la disminución de las reservas fisiológicas y menor resistencia al estrés. Y en el caso concreto del COVID-19 es la respuesta inflamatoria que genera la infección”.

El también doctorante en Gerontología por la Universidad de Maimónides de Argentina enumeró los síntomas de COVID-19 considerados de gravedad y por los que se debe acudir de inmediato a un hospital si el paciente es adulto mayor; expuso que de preferencia se les debe dar a firmar la voluntad anticipada al ser hospitalizados; evitar el “encarnizamiento” terapéutico y ponderar las medidas preventivas para proteger a las personas mayores, así como facilitarles el uso de Internet y redes sociales para evitar el aislamiento total y poner cuidado en sus cuidadores.

“No solo hay que geriatrizar los servicios profesionales y los servicios de salud, yo creo que más que geriatrizarlos es gerontologizarlos, ya que la gerontología tiene una visión holística”.

Las personas mayores son un colectivo especialmente vulnerable y de mal pronóstico en relación con el COVID-19 y son una población prioritaria de las iniciativas de confinamiento y distanciamiento social, aseveró por su parte, la doctora en Psicología Clínica y de Salud de la Universidad Autónoma de Madrid, Dra. Neyda Mendoza Ruvalcaba quien recalcó que justo estas medidas tienen un impacto negativo sobre su salud física, estado cognitivo y emocional.

Ante este escenario, la también miembro del Sistema Nacional de Investigadores hizo referencia a la importancia de la resiliencia que supone la parte negativa del confinamiento.

“La resiliencia parece ser el elemento clave en el aspecto psicológico, entendida como la capacidad de adaptación cuando nos enfrentamos ante una situación de estrés o de sufrimiento psicológico”.

La profesora tanto de CuTonalá como del CUCS, expuso los efectos del confinamiento por la pandemia en las personas mayores y refirió las ventajas del uso de la tecnología inteligente sobre todo, durante el aislamiento social, lo que les ha servido como “una tabla de salvación”.

En su turno, la Dra. Yolanda de Jesús Hernández Delgado, licenciada en Trabajo Social, maestra en Gerontología por la UdeG y doctora en Ciencias Sociales por el Colegio de Jalisco, expuso los aspectos sociales, derechos humanos y bienestar social de los Adultos Mayores.

Tras centrar su intervención en el posicionamiento de los adultos mayores en la familia, el mercado laboral y el espacio público, la especialista refirió que es una etapa de la vida desigual frente a la juventud, lo que se recrudece durante la pandemia debido a la distribución desigual de los servicios y la atención a la enfermedad por COVID-19, lo que en general se acompaña de la desigualdad económica, social y cultural que prevalece para este sector.

“Estos aspectos de las cosas que se han hecho y de las medidas que se han tomado ahorita que estamos en pandemia, ponen en evidencia que como sociedad seguimos concibiendo la edad o la vejez como una etapa con menor valor, como un grupo etáreo al cual podemos sacrificar en bien de los demás”.

Lamentó que la política hacia este grupo ha tenido un discurso que atenta contra el principio de autonomía y autorrealización que se establece en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores en México y que indica: “Todas las acciones que se realicen en beneficio de las personas adultas mayores deberán estar orientadas a fortalecer su independencia, su capacidad de decisión y su desarrollo personal y comunitario”.

Destacó algunos derechos a los que son sujetos durante la pandemia publicados por el IANAPAM: “No ser discriminados por ser un grupo de riesgo ante COVID-19. Acceso a los mismos tratamientos y recursos que las personas de otras edades, practicar junto con las personas del hogar las medidas preventivas, ser tomado en cuenta por la familia para la organización de actividades durante el confinamiento…”, entre otras.

Finalmente, la directora del Centro Metropolitano del Adulto Mayor (CEMAM) del DIF Zapopan, Mtra. María Guadalupe Díaz González, expuso las estrategias implementadas ante COVID-19, a partir del 17 de marzo tras la suspensión de actividades presenciales.

La maestra en Gerontología por la UdeG, señaló que las actividades de promoción de envejecimiento activo se suspendieron en su modalidad presencial a las que asistían 350 usuarios. Pero, por ser catalogados como actividad esencial, se les permitió continuar brindando atención y seguimiento de casos sobre todo a adultos mayores en desamparo, con omisión de cuidados, en abandono o violentados, así como continuar brindándoles la asistencia social requerida.

Además destacó el trabajo y seguimiento por medios digitales como una nueva forma de relacionarse, tanto por Facebook como medio de interacción con 4,500 seguidores, como por medio del teléfono celular, mismo que utilizan para dar seguimiento de 130 casos a quienes se les brinda atención psicológica y acompañamiento. Sobre este último, refirió un proyecto desarrollado con la Maestría en Gerontología de la UdeG denominado “Yo contigo, tú conmigo” que se aplicó de julio a septiembre con buenos resultados.

Relató la influencia positiva que se ha logrado a través de Whatsapp para difusión y comunicación con los usuarios, así como a través de las plataformas Zoom y Meet sobre todo para capacitación e intercambio generacional.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara”

Guadalajara, Jal, a 28 de Septiembre de 2020

 

Texto: Nelda Judith  Anzar