Ataques físicos, discriminación, agresiones verbales y amenazas: Principales hechos de violencia contra personal de salud durante la pandemia por COVID-19

611 hechos violentos fueron reportados en 40 países hasta agosto de este año

De acuerdo al más reciente reporte del Comité Internacional de la Cruz Roja correspondiente al mes de agosto de 2020, durante los primeros 6 meses de la pandemia por COVID-19 se registraron 611 hechos de violencia y acoso contra trabajadores de la salud, pacientes e infraestructura médica en más de 40 países del mundo. Siendo éstos: Agresiones físicas, incidentes de discriminación y agresiones verbales o amenazas, cuya causa principal es el miedo a la propagación del nuevo Coronavirus.

 “Se justificaban las agresiones o la discriminación contra los profesionales de la salud porque tenían miedo de ser contagiados a través de ellos. Aquí en México, estas agresiones fueron desde aventarles líquidos o solventes, pedradas o lastimarlos físicamente para alejarlos de donde había cúmulo de gente por temor al contagio”.

Así lo explicó el profesor del CUCS, Mtro. Eric Manuel Rodríguez Macías ponente de la conferencia “Impacto emocional del COVID-19 en Trabajadores de la Salud” en el marco del Seminario Internacional de Salud organizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma de Madrid.

El maestro en Administración de Hospitales y Servicios de Salud, indicó que también se registraron agresiones contra personal de salud por parte de pacientes ante el temor de morir, o bien por parte de familiares tras la muerte misma de su ser querido e incluso por la imposibilidad de realizar los rituales funerarios.

Tras esta realidad, relató que en diversos países, incluyendo a México, hubo necesidad de lanzar campañas orientadas a generar empatía a favor del personal de salud y para involucrar a la sociedad en su conjunto en el control del virus, terminando en un reconocimiento a la labor realizada, hasta llevarlos a categoría de “héroes”.

No obstante, el ponente quien además funge como asesor en Calidad y Competitividad Organizacional en el IMSS Jalisco, expuso que en el campo de batalla, dichos héroes se enfrentaron también a la insuficiencia de personal en los hospitales y clínicas; a la falta de equipo de protección personal; a la falta de insumos y fármacos; además al incumplimiento de las reglas sanitarias; sin soslayar el nivel de tensión generado por la sobrecarga de trabajo, desencadenando en ellos un estado de vulnerabilidad, susceptibilidad e ira.

“Esto además de la estigmatización por trabajar con pacientes con COVID-19, temor por contagiar a familiares o amigos; sometimiento a medidas estrictas de bioseguridad, incremento de la demanda laboral, sensación de capacidad reducida, intensos horarios laborales y cansancio”.

Rodríguez Macías, añadió que de acuerdo a datos del mes de septiembre pasado, la Secretaría de Salud federal reportó que se registraron 97,632 contagios entre trabajadores de la salud, es decir el 17 por ciento del total de positivos en el país. Del total de trabajadores sanitarios confirmados, agregó, fallecieron 1,410 lo que representa el 2 por ciento del total de muertes en México por esta causa, siendo el primer país en América Latina por el número de fallecimientos en  personal sanitario, a quienes se les reconoce como “héroes caídos en la batalla”.

Tras aclarar que el término héroe para un trabajador de la salud pudo significar una mayor exigencia para médicos y enfermeras, además de que el término está más relacionado con lo militar que con lo científico, el profesor del CUCS afirmó que la pandemia por COVID-19 generó dos tipos de efectos en los trabajadores de la salud: Físicos y emocionales.

Entre los primeros, se enlista la cefalea, dolores musculares, agotamiento físico, malestar general, falta de apetito y alteraciones del sueño, que son la antesala de efectos emocionales, entre los que destacan el estrés, temor, angustia, ansiedad, tristeza o bien, síntomas más avanzados como el síndrome de Burnout, trastornos por estrés o trastornos depresivos.

“Estos factores que afectan la salud mental han traído también como consecuencia efectos psicosociales negativos en los profesionales sanitarios como confusión, enojo, agotamiento, desapego, deterioro del desempeño y resistencia al trabajo”.

Para contrarrestar los efectos negativos del COVID-19 en el personal de salud, el especialista en Psicología Clínica propuso identificar herramientas para el manejo del estrés (ejercicio, meditación, autoanálisis) además de pedir apoyo terapéutico para hablar de las emociones, comer bien y mantener contacto con familiares y amigos, evitar consumo de sustancias nocivas y suprimir estrategias poco sanas.

También hizo recomendaciones para las instituciones de salud, como son implementar mecanismos de evaluación del estado emocional del personal; proporcionarles a todos los trabajadores acceso a servicios de salud mental; mantener al equipo protegido y unido; asegurar buena comunicación con el personal; conformar grupos de apoyo y siempre que sea necesario implementar el “tiempo fuera” o “pausa para la salud”.

A t e n t a m e n t e

“Piensa y Trabaja”

“Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara”.

Guadalajara, Jal., a 5 de Octubre de 2020

 

Texto: Nelda Judith Anzar

Fotografía: Cortesía